Sólo tiene 16 años, pero tiene un corazón, garra y fortaleza a toda prueba. Y no sólo eso: lo más importante, es una trabajadora incansable y tiene una mentalidad única, digna de una jugadora profesional. De hecho, Jimar Gerald, sin tener ránking WTA, se plantó de igual a igual ante jugadoras de mayor edad y bagaje en la Qualy del ITF 15K de Hammamet y consiguió un épico logro para el tenis nacional.

Era septiembre de 2017 y la iquiqueña, se convirtió en la primera jugadora chilena, ya sea hombre o mujer, nacida en el siglo XXI en disputar un Main Draw de un torneo profesional, tras derrotar a la local Yosr Elmi (s-r), por un doble 6-3 en el torneo tunecino.

Hoy, en Brasil, donde disputó el B1 Copa Paineiras, en Sao Paulo, la hoy 510° ITF, quedó en el camino frente a Ana Geller (87°) por parciales de 1-6 y 3-6 recordó esa hazaña: “Era la primera vez que juego un torneo profesional y solo con 15 años en ese entonces. Además, jugar qualy con niñas mucho más grandes que yo y poder ganarles de verdad me pone contenta. Además soy la única chilena entre hombres y mujeres del siglo XXI en hacer algo así”.

¿Sentiste la diferencia de jugar con chicas de mayor edad, pelotas que vienen con otro peso, otra condición física, ritmo de juego, rallies, etc?
“En verdad si se siente, pero son las ganas y la valentía las que hacen la diferencia”.

Ya en el cuadro principal, tenía enfrente a la española Guiomar Maristany (578ª), quinta sembrada. Con un control en sus golpes y solidez en el servicio, la nacional se impuso con parciales de 6-3, 5-7 y 6-2. Dos horas y 32 minutos de juego necesitó Gerald para meterse en la segunda ronda del certamen turco y según cuenta la joven promesa del tenis femenino chileno, llegó a estar 6-3 y 4-1 hasta que “empecé a pensar un poco y los nervios me hicieron perder un tanto la precisión de los golpes”.

En Iquique, su madre Margarita González, en esa ocasión estaba más nerviosa que nunca, manteniendo contacto con el resto de la familia a través del marcador virtual. Incluso, recuerda que costó actualizar el mismo al cierre del partido “por problemas de conexión de Internet, lo cual aumentó la tensión en ese importante momento”.

Finalmente, fue derrotada ante la croata Mariana Drazic (759 WTA), pero quedó el recuerdo de lo que fue un hito que quedó atesorado como un buen recuerdo para la chica que se inició en el Club Tenis Chile con Marcos Zamora (canchas de cemento). “Me dediqué en un ciento por ciento a este deporte, porque con mi familia creímos que no era compatible con una vida normal, en búsqueda de poder lograr mis sueños, porque se requiere de mucho trabajo y dedicación para triunfar en el tenis”, señaló Gerald.

¿Es difícil la vida de un tenista en regiones en general y en una ciudad como Iquique en particular?
“La vida de un tenista en sí es dura, sobre todo viniendo de una región donde no se hacen torneos. Mi profesor Marcos Zamora que fue el que me formó desde los 4 hasta los 10 años me dijo que tenía que irme a entrenar a Santiago porque el ya no podía darme más de lo que me entregó hasta ese entonces”.

Tienes los mejores recuerdos de Marcos…
“Fue mi formador y tengo lindos recuerdos de él, hizo un excelente trabajo”.

¿Qué evaluación haces de lo que ha sido tu carrera hasta ahora?
“Creo que he hecho las cosas bien, quizás hay cosas que no han salido como esperaba, pero hay mucha gente que me ha felicitado por lo que ha sido mi carrera y me siento orgullosa de mí”.

¿Cuáles son tus sueños en el tenis?
“Cuando yo era pequeña decidí cual sería mi sueño: quiero llegar a ser la número uno del mundo y armar mi academia en Iquique, porque hay muchos niños de escasos recursos que no pueden trabajar en cumplir sus metas, porque no tienen los medios. Yo los quiero ayudar para que nadie más se quede con la pregunta ¿qué hubiera pasado si hubiera tenido los medios?”.

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