De un tiempo hasta ahora, cada vez me cuestiono más el concepto “marketero” de la denominada “Next Gen”. Pasan los años, pasan los torneos y este grupo de nuevos jugadores simplemente no despega al nivel que esperaba (me refiero a ser un real recambio de los top 3 del tenis mundial y la obtención de títulos de Grand Slam). De hecho, y viendo lo acontecido esta temporada, Hyeon Chung, llegó a semifinales en Australia, y Alexander Zverev fue eliminado en cuartos de Roland Garros (las dos únicas excepciones entre los jugadores sub-21 de la ATP).

Hace unos días, Marat Safín lanzó fuego a la hoguera:

“Es bastante malo para el tenis ver a Nadal y Federer seguir ganando Grand Slams a sus edades. En mi época si a los 17 años no ganabas un torneo ATP eras malo y ahora si ganas un torneo con 25 eres miembro de la denominada Next Gen. Nadal y Federer siguen arriba en el ráning porque los jóvenes que vienen desde abajo son muy malos”…

A simple vista, el mundo del tenis masculino parece atrapado en una peligrosa hegemonía de 15 años, coincidiendo con el primer Grand Slam de Roger Federer (Wimbledon 2003). Su número 1 llegó el 2 de febrero de 2004 y se vio amenazada por la incipiente oposición de Rafael Nadal. Tuvo que ser el español el que desplazara a Federer de su trono 237 semanas después, el periodo más largo de la historia. Tres años después, ya en 2011, se sumó a la fiesta Novak Djokovic, dinamitando un binomio que para entonces sumaba 387 semanas como número 1 y 26 majors.

La convivencia entre los tres no ha sido pacífica pero sí muy fructífera, llegando a ganar 51 de los últimos 62 Grandes, además de 91 Masters 1000 -ocho de los nueve en 2005, 2012 y 2013- y 11 finales de la ATP. Para el resto han quedado las migajas, destacando quizás Andy Murray, es una semana mayor que ‘Nole’ y lleva más de un año lastrado por las lesiones. El escocés logró comandar la clasificación 41 semanas entre 2016 y 2017 pero no está a la altura de sus tres grandes rivales.

Y es que basta repasar los logros de estos tres elegidos para descartar cualquier comparación. En su momento sumaron 18 Grandes consecutivos -desde Roland Garros 2005 a Wimbledon 2009-, una racha que se alarga hasta los 30 con la única excepción del triunfo de Juan Martín del Potro en el US Open de 2009.

Buscar un precedente a semejante voracidad competitiva es un trabajo más que complejo. Si nos remitimos a la Era Open -de 1968 en adelante-, como parece lógico, encontramos algo ligeramente parecido a finales de los setenta, cuando Guillermo Vilas, Bjorn Borg y Jimmy Connors llegaron a ganar diez ‘Grand Slams’ consecutivos.

Por último, 2017 y 2018 han caído también en sus redes y no se atisba un relevo inmediato. Entre otras cosas porque gente como Del Potro, Marin Cilic y Stan Wawrinka ronda o supera la treintena. De hecho, ningún jugador nacido en la década de los 90 ha ganado un ‘Grand Slam’ y apenas dos -Milos Raonic y Dominic Thiem- han alcanzado una final. De ellos depende que esta historia tenga un final.

Es más, a sus 32 años, Rafa Nadal es el único tenista que se ha clasificado al menos para los cuartos de final de todos los Grand Slams del año. Ha sido cuartofinalista en Australia, campeón en Roland Garros y semifinalista en Wimbledon y en el US Open, aunque en Nueva York tuvo que abandonar por lesión. Es la constante de un tenis que no rejuvenece, sobre todo en los grandes torneos. La famosa NextGen no despega.

Según AS, la media de edad en cuartos de final de los Grand Slam de este curso ha sido alta: 28 años en Australia, 27 en Roland Garros, 31 en Wimbledon y 29,1 en el US Open. La mayoría de los jugadores que llegan lejos en estos torneos superan o rondan la treintena.

Justamente AS, y tomando como referencia el último US Open, establece que el griego Tsitsipas (20), muy prometedor, cayó en segunda ronda de ese torneo; el australiano De Miñaur (19) causó buena impresión pero se fue a casa en la tercera; el estadounidense Tiafoe (20) perdió también en la segunda; el ruso Rublev (20) se fue a casa a las primeras de cambio; el estadounidense Fritz (20) aguantó tres partidos y Jaume Munar (21), la esperanza española que ahora mismo estaría clasificado para las NextGen ATP Finals, dos. Lo cierto es que no lo tienen fácil en un circuito en el que Nadal, Federer, Djokovic, Del Potro… resisten y mandan.

Por lo visto, Atrás quedan los tiempos donde Boris Becker ganó Wimbledon con 17 años, misma edad que tenía Chang cuando venció en París. O cuando Nadal se coronó por primera vez en Roland Garros con 19 años y Hewitt fue número 1 con 20. Ahora, el Top 100 tiene la edad media más alta de la historia y los últimos ganadores de Grand Slam todos tienen más de 30 años. Roger Federer cree llegará el día donde todo vuelva a ser como antes:

“Creo que los chicos de 17, 18 o 19 años pueden volver a ganar Grand Slams, no hay duda de eso”, comentaba el suizo en una entrevista. “Solo depende de la generación. No importa el trabajo que pongas en ello ya que también necesitas tener suerte de poseer talento y tener los medios por parte de padres y entrenadores. El país también es importante y el apoyo que tienes por parte de la federación. Se necesita que todo funcione a la perfección para que puedas ganar un Slam como Pete (Sampras), Chang, Borg o Rafa (Nadal) hicieron en su día cuando eran tan jóvenes”, señaló.

En resumen, hasta hoy Nadal y Federer (salvo accidente) siguen imponiendo. El español ha derrotado entre este año y el pasado a Zverev, Tsitsipas, Chung, Denis Shapovalov (19), Jared Donaldson (20), Karen Khachanov (21), Andrey Rublev (19), Borna Coric (20), Yoshihito Nishioka (21) y Álex de Miñaur (19). Únicamente Shapovalov le pudo en Montreal. Federer, en estos dos años, ha vencido a los NextGen en ocho partidos y perdió con Zverev, Kokkinakis y Coric. Pero fuera de los Grand Slams. Los jóvenes parecen aún no estar a la altura.

 

 

 

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