Francia y Argentina se enfrentaban en uno de los duelos más esperados de los octavos de final del Mundial de Rusia. Los franceses se habían clasificado como primeros de su grupo, pero jugaron una fase de grupos en el cual no lograron mostrar su real jerarquía. Por su parte, Argentina había sufrido para clasificarse de manera milagrosa para los octavos de final, rozando una eliminación que habría sido la hecatombe para el conjunto de Sampaoli.

Francia partía como favorita, pero todas las miradas estaban puestas en la figura de Lionel Messi, que llegaba al encuentro con tan solo un gol anotado y con un nuevo examen por delante en la competencia que ha representado la única mancha en la carrera de uno de los mejores jugadores de todos los tiempos.

Recién comenzado el partido, el astro argentino recibía una dura entrada de Matudi, en lo que era una clara declaración de intenciones de como la defensa gala iba a intentar frenar al jugador del Barça.

Tras unos primeros minutos en los que ningún equipo se hacía con el control del balón, Francia tendría su primera gran ocasión con una falta al borde del área que recibía un movedizo Mbappé. Griezmann, la otra gran estrella del encuentro, estrellaba el balón en el larguero y mostraba su carta de presentación en el encuentro. Argentina respiraba aliviada tras escapar de una situación que podría haber sido humillante con solo 8 minutos de juego disputados.

Pero el alivio de los de Sampaoli sería efímero. La defensa francesa estaba muy encima de Messi, y estaba esperando que los argentinos perdiesen el balón para armar el contragolpe, cosa que hizo a través de Mbappé. El galo, en un carrerón espectacular, llegaba al área sudamericana y era derribado por Marcos Rojo. Penal a favor de Francia que transformaba Griezmann. En el minuto 12 del encuentro los galos se adelantaban en el marcador y el partido se ponía muy cuesta arriba para la albiceleste.

Tras el gol de Griezmann, Argentina intentaba hacerse de nuevo con el control del encuentro mientras los franceses buscaban de nuevo sus oportunidades en alguna contra. De nuevo Mbappé conseguía ganar la espalda a los defensas de Sampaoli y lograba un nuevo lanzamiento libre al borde del área, esta vez por falta deTagliafico. Pogba mandaba el balónafuera pero Argentina seguía sufriendo.

En este punto, las tácticas de ambos equipos parecían claras. Francia cedía el control del balón a la albiceleste, que tenía la posesión pero hasta el momento no generaba demasiado peligro. La selección europea por su parte intentaba encontrar sus opciones en la contra, especialmente de mano de un Mbappé que era un peligro constante para la zaga argentina.

El peligro de Francia era continuo. Cada vez que la zaga de Sampaoli mandaba balones largos, la defensa gala recuperaba la pelota y aprovechaba el desajuste de la defensa rival para crear ocasiones de gol. Así lo hizo Griezmann en una acción con la banda derecha que contuvo Armani. Sin pasar de la media hora de partido, estaba más cerca Francia del segundo que Argentina de igualar el encuentro.

La primera acción peligrosa de la albiceleste fue una acción individual de Mercado, pero el pase de la muerte se fue desviado. Fue un espejismo. Francia volvía a entrar en el área rival de la mano de un incansable Mbappé, aunque esta vez los argentinos conseguían controlar el peligro.

Francia dominaba el partido. Parecía que Argentina estaba deseando que llegara el descanso para buscar ajustes en lala táctica. No había conexión entre el centro de campo argentino y la delantera, que tampoco se ofrecían para recibir el balón. No encontraba respuestas la albiceleste y en 34 minutos de la primera parte Messi prácticamente no había tocado el balón. Francia, sin interés en tener el balón, estaba ocasionando muchísimo más peligro que una selección adormecida y apática en el campo de juego. El sistema defensivo de Deschamps aislaba a Messi y dejaba sin respuesta al resto de los argentinos y la línea Matudi, Kanté y Pogba ganaba cada duelo en el mediocampo.

En el momento en el que más cerca parecía Francia del segundo gol Di María recuperó el balón lejos del área gala, disparó, y el balón entró por el ángulo sin ninguna posibilidad para Lloris. Premio excesivo y un bálsamo para Argentina, que tras una primera parte muy mala lograba el empate antes del descanso y dejaba un injusto empate a una Francia que estaba siendo hasta ese momento indudablemente mejor.

Argentina se animaba en los últimos minutos de la primera mitad, y ahora parecía Francia la que quería llegar lo antes posible al descanso para reajustar la táctica.

El descanso llegaba sin que hubiera tiempo para más en una primera parte dominada por Francia, pero en la que una genialidad de Di María permitía a la albiceleste seguir soñando con los cuartos de final.

La segunda parte comenzó con el primer cambio de la selección argentina. Fazio entraba en el campo de juego y se retiraba Rojo, que estaba amonestado. Fue el único cambio. Tácticamente, Francia entregaba el balón a Argentina de nuevo y siguiendo el plan de la primera parte, intentaba aprovechar sus opciones a alguna contra.

Sin embargo en esta ocasión el plan galo no saldría de la forma esperada. Una falta en el lateral del área revolucionaría el partido. El balón saldría rechazado y llegaría a los pies de Messi. El astro argentino, desaparecido en la primera parte, remataba con peligro. El balón sería desviado por Mercado y terminaría dentro de la portería de Lloris. Segunda ocasión de peligro, segundo tiro a la portería y segundo gol argentino, que se adelantaba en el partido. Argentina, sin haber jugado a nada, estaba en cuartos de final del Mundial, al menos de manera momentánea.

Ahora la presión era para Francia, que se veía en desventaja por primera vez en lo que llevaba de Mundial. La selección dirigida por Didier Deschamps tendría que tomar la iniciativa renunciando a su plan inicial, aunque tendría toda la segunda parte para igualar el partido.

El primer susto que dio Francia en la segunda parte tuvo como protagonista a la zaga albiceleste. Fazio daba un muy mal pase a Armani y apunto estuvo Griezmann de igualar el duelo. Fue el preludio de lo que estaba por venir.

En la siguiente jugada una incursión por la banda izquierda de Francia acababa con el balón despejado. Pavard aparecía de la nada, y con borde externo ponía el balón en el ángulo de Armani, que poco pudo hacer a pesar de la estirada. El partido se animaba y Francia volvía a igualar un partido extraño con más de media hora para que finalizara el partido.

Motivados por el gol de Pavard y tan solo cinco minutos después del empate, Mbappé entraba en el área albiceleste y con un fuerte tiro abajo superó a Armani y dio vuelta un encuentro en el que todavía quedaba mucho por pasar.

Y es que Francia no se conformaría con el 3-2. Agüero entraba por Enzo Pérez, pero no había tocado aún el balón cuando, en una jugada colectiva de los galos en transición, el balón llegaba a los pies de Mbappé, quien batía de nuevo a Armani en el mano a mano y se consagraba como el mejor jugador del partido.

A punto estuvo Giroudde convertir el quinto, pero el balón se fue por el costado lateral de la red. Deschamps dejaba en evidencia la floja defensa argentina, y Francia creaba peligro en cada llegada. A esta altura, parecía imposible que Argentina pudiera reaccionar y llegar a igualar el partido.Los últimos veinte minutos del partido transcurrirían sin grandes oportunidades para ninguno de los dos equipos. Argentina, que mentalmente ya se veía fuera del Mundial, intentaba sin mucha convicción buscar un gol que pusiera emoción al partido. Francia ahora se limitaba a controlar el encuentro y a dejar pasar los minutos aprovechando alguna contra que pudiera darles el quinto.

Argentina tendría una última oportunidad al final del partido. Aunque parezca mentira, la albiceleste se encontraba con un nuevo gol. El pase de Messi era aprovechado por Agüero, que anotaba el tercero de los suyos y ponía emoción en la recta final del partido. Aun tuvo la última Argentina, pero el balón se fue desviado.

Al final, el 4-3 maquillaba el resultado, pero Francia confirmaba dos cosas:la debacle Argentina y  el probable final de Sampaoli. La selección gala, muy criticada en la fase de grupos, jugaba su mejor partido del Mundial y pasaba por encima de una Argentina que más allá de encontrarse con tres goles, fue ampliamente dominada por una Francia muy superior y que se postula como una de las favoritas para ganar el Mundial.

Los galos esperan al ganador del Uruguay-Portugal y la Argentina de Messi hace sus maletas y se vuelve a casa.

Cavani deja fuera a Portugal.

Dos goles del delantero del PSG derrotan a los de Fernando Santos, que no pudieron con la muralla uruguaya.

Uruguay eliminó a Portugal tras imponerse (2-1) gracias a los dos goles de EdinsonCavani. Por el lado portugués anotó Pepe tras un córner, en el único error de la que se ha confirmado como la mejor defensa del Mundial.

Comenzó con todo Portugal, con la clara idea de buscar peligro abriendo el campo lo máximo posible, donde Joao Mario y Bernardo Silva debían servir balones. Sin embargo, el primero que golpeó fue Uruguay, con un golazo producido y definido por sus dos figuras. Cavani cambia la orientación del juego con un desplazamiento larguísimo hacia Suárez, que la recepciona magistralmente, amaga y la pone para que al segundo llegue el propio Cavani y abra el marcador a favor de Uruguay.

A pesar del golpe, Portugal siguió con su plan establecido, pero se encontró con la barrera uruguaya. Una barrera cimentada con Godín y Giménez, pero que completan el resto de jugadores, incluidos Cavani y Suárez. Muy incluidos. Así, aparte de un remate de cabeza de Guedes carente de peligro, los de Fernando Santos no crearon ocasiones.

En el descanso, Santos decidió hacer algunos movimientos en busca de mayor creatividad y alejó a Guedes de la soledad de la punta para ubicarlo por la izquierda. No obstante, sería a través de un tiro de esquina como empataría Portugal, gracias a un gran cabezazo de Pepe. El primer error de Godín en la marca en el Mundial, y el primer gol en contra de Uruguay en el Mundial.

Con el gol, Portugal ganó peso en el partido pero Uruguay no se desmoronó. Al contrario, siguió con la misma postura dentro del campo de juego: apretando en cada pelota dividida y buscando pisar el acelerador en los últimos metros. Así fue como llegó el segundo del “Matador”. Bentancur recuperó la pelota y habilitó al salteño que con un gran gesto técnico volvió a poner a Uruguay al frente en el minuto 62′. Cavani abrió el pie y puso la pelota al segundo palo del arquero.

A partir de ahí el balón fue para Portugal, pero apenas fueron capaces de hacer tambalear la defensa de Uruguay. La mejor la tuvo Bernardo Silva en el minuto 69 después de que Muslera no consiguiera atrapar una pelota, pero el portugués la mando arriba del travesaño. Fuera la Portugal de Cristiano Ronaldo el día que también quedó en el camino la Argentina de Messi.

Aparte, preocupa la salida de Cavani a los 73 minutos visiblemente dolorido y con gestos que preocuparon al cuerpo médico y a todos los uruguayos. Al instante pidió el cambio, salió rengueando y fue ayudado por Cristiano Ronaldo que lo acompañó a salir, cuando el salteño apenas podía apoyar la pierna en el suelo.

Apenas se retiró del campo, se colocó hielo en la pierna derecha y encendió la alarma en el banco celeste. Lo cierto es que luego del partido, Cavani declaró que lo que sintió fue un dolor en los gemelos. Ahora habrá que esperar su evolución para saber si puede llegar al encuentro ante Francia el próximo viernes en Nizhny Nóvgorod.

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