Tercera jornada de los octavos de final jugada este lunes, donde Brasil tras un comienzo dudoso, terminó ganando a México, y Bélgica remontó en el último cuarto para eliminar a Japón.

Una poderosa Brasil liderada por Neymar y Willian clasifica a cuartos de final.

Neymar Jr, que marcó el primer tanto y provocó con su acción el segundo, obra de Firmino, lideró a Brasil en su triunfo (2-0) en está jornada de los octavos de final del Mundial de fútbol de Rusia 2018 que terminó con el sueño,en Samara, de una valiente selección mexicana.

Ausentes el argentino Lionel Messi y el portugués Cristiano Ronaldo -que se repartieron de forma equitativa los últimos diez Balones de Oro-, al estar ya eliminadas sus selecciones, Neymar apunta al trono vacante; y, sin estar aún, pero acercándose a su nivel máximo, la estrella de la “Canarinha” se postuló para liderar a Brasil en su afán por ampliar a seis su propio récord de títulos mundiales.

De momento, tras superar a México, que entró en el cuadro como segunda del grupo F -tras sorprender a Alemania (1-0), vencer a Corea del Sur (2-1) y caer ante Suecia (0-3)- Brasil, que, de menos a más, terminó primera del grupo E -empatando con Suiza (1-1) antes de vencer con idéntico resultado (2-0) a Costa Rica y Serbia- se medirá al ganador del Bélgica-Japón, en cuartos de final.

Unos cuartos de final que alcanzó por séptima vez seguida, al tiempo que el “Tri” se despedía de nuevo en octavos de final, con un triste récord de siete eliminaciones seguidas en esta ronda. El colombiano Juan Carlos Osorio, técnico de México, prometió que le iba a jugar “de tú a tú” al que definió en la previa como “el mejor equipo del mundo” y cumplió. Pero México, que no se arrugó nunca, no jugará el tan ansiado quinto partido que añoran en tierras aztecas.

El “Profesor” -pasando de ser muy criticado a querido por los mexicanos-, que no pudo contar con el sancionado Héctor Moreno, al que suplió por Hugo Ayala en el centro de la zaga, hizo jugar desde la partida al veterano Rafa Márquez, capitán de nuevo, delante de la defensa de cuatro y por Miguel Layún, que lo sustituyó tras el descanso.

El “Kaiser de Michoacán”, de 39 años, en su quinto Mundial -y a diferencia de su compatriota el portero Antonio Carbajal, el alemán LotharMatthäus y otro guardameta, el italiano Buffon que lo igualan- es el único que ha sido titular al menos una vez en todos ellos- Márquez se colocó por delante de la defensa de cuatro, con el pivote habitual del eficaz Herrera y Guardado, el alma de este equipo; con el activísimo Lozano esta vez por la derecha y el talentoso Vela por la izquierda -intercambiándose bandas- escudando al punta, Chicharito.

Espectacular fue la primera mitad del “Tri”, que supo contener, gracias a Edson Alvarez y con la ayuda de Gallardo, a Neymar. El astro de la “Canarinha”, recién recuperado de la lesión en el pie derecho de la que se operó en marzo puso a prueba a un sensacional Ochoa pero no mostró mucho más en la etapa inicial.Lo haría, sin duda, en el segundo tiempo.

Tite incluyó en el once titular a Filipe Luis como lateral izquierdo, en sustitución del madridista Marcelo, quien, algo contuso se quedó en la banca; y mantuvo en la derecha de la defensa a Fagner, en detrimento del recuperado Danilo; manteniendo el resto de los que ganaron en el último partido de la fase de grupos a Serbia.

Con Thiago Silva de capitán, la “verde-amarelha” entró en acción en el segundo tiempo y presentó su candidatura al título. Y si un disparo de Coutinho, desviado por Ochoa, recibía respuesta en idéntica acción de Gallardo, Neymar no perdonó y aprovechó, metiendo el pie con arco desguarnecido, un servicio de Willian desde la izquierda para abrir el marcador en el minuto 51. Fue una jugada que inició él mismo, sirviendo de taco al jugador del Chelsea.

El partido se animó. Jonathan dos Santos entró por Alvarez, poco antes de que Osorio hiciese el tercer cambio, de Raúl Jiménez por el Chicharito. Brasil bailaba, con acciones de Coutinho, Gabriel Jesús, Willian y Neymar, que hicieron relucir la enorme calidad del Memo Ochoa bajo los tres palos mexicanos. Pero México creaba peligro, y tanto Vela, como Guardado avisaban de que el empate podía llegar en cualquier momento.

Si bien no está al cien por ciento, lo cierto es que Neymar cada vez se parece más a Neymar. E incluso exageró y reclamó una sanción por un pisotón involuntario que recibió de parte de Layún cuando estaba tendido junto a la línea de banda. En un equipo que equilibra el madridista Casemiro, que se perderá el partido de cuartos de final por acumulación de tarjetas amarillas, la estrella paulista estuvo desequilibrante y, por la izquierda, generó una jugada letal.

Neymar disparó, Ochoa contuvo, pero Firmino -que poco antes había sustituido a Coutinho- remató el partido. Un valiente “Tri” se despide del torneo en Samara. Y el “Penta” se mentaliza por la sexta estrella.

Bélgica sobrevive a Japón en el minuto 94 y se medirá a Brasil.

Bélgica y Japón se enfrentaban en los octavos de final del Mundial con la intención de seguir soñando. Los belgas buscaban superar el histórico cuarto puesto conseguido en el Mundial de 1986 (los eliminó la Argentina de Maradona de aquel Mundial con una exhibición del astro argentino). Los europeos estaban ante su oportunidad de oro, con una de las mejores generaciones de los últimos tiempos, y su primer escollo sería la selección japonesa.

Los asiáticos por su parte habían entrado en octavos de final gracias a la “regla del fairplay” y podían dar la gran sorpresa. El ganador se las iba a ver contra la Brasil de Neymar en cuartos de final, y ambas querían mantener vivo el sueño mundialista.

A priori, Bélgica era la selección favorita y la que en teoría iba a llevar la iniciativa del encuentro, pero fue el equipo del técnico AkiraNishino la que daría el primer aviso a través de Kagawa.

Bélgica iría poco a poco ganando protagonismo, pero el dominio era de uno y otro en los primeros minutos y Japón no renunciaba al balón. Aún así, y con Lukaku como referencia, Bélgica iría abriéndose espacio en la defensa asiática y creando cada vez más peligro en la portería defendida por Kawashima.

Japón tenía sus líneas muy adelantadas y eso daba espacios a una Bélgica que creaba mucho peligro cuando conseguía pasar del centro del campo. Primero Carrasco se interna peligrosamente dentro del área, luego Wintsel con un remate frontal y por último Kompany en un remate tras un córner, mandaban los primeros avisos a los asiáticos. Además, un movedizo Lukaku era un dolor de cabeza constante para la defensa japonesa, aunque todavía no había conseguido transformar su energía en ocasiones claras de gol.

Tras los primeros avisos, Japón retrasaba sus líneas y Bélgica pasaba a dominar el balón. Los europeos se acercaban siempre con peligro, pero sin oportunidades claras de anotar, salvo un remate frontal de Hazard cerca del área nipona. A pesar de ello, el control era total por parte de Bélgica, que asumía el rol de equipo dominador y atosigaba una y otra vez la portería asiática sobre todo a través de un incansable Lukaku.

Bélgica empezaba a jugar muy bien y parecía cuestión de tiempo para que llegara el primer tanto, sin embargo, entregaba el balón a Japón durante los siguientes minutos y casi se llevan un susto de Inui, que remataba a las manos de Courtois. Fueron los mejores minutos de Japón en la primera parte, que dominó los siguientes minutos aunque sin suerte.

El equipo de Roberto Martínez no quería pasar zozobras. Intentó volver a hacerse con el control del esférico y Hazard y Witsel volvían a probar sin suerte. Bélgica dominó hasta el final de la primera parte, pero fue Osako la que tuvo la mejor ocasión de golde la primera mitad en un balón que casi entra en la portería belga. Lo mejor para Japón aparte de la ocasión era el resultado, que no se movía al finalizar los primeros minutos de juego.

El inicio del segundo tiempo fue intenso. Apenas reanudado el partido, un pase largo de los japoneses encontraba a Haraguchi, que batía a Courtois, adelantaba a los japoneses y revolucionaban la eliminatoria. Bélgica quiso reaccionar, y en la siguiente jugada Hazard estrellaba el balón en el palo derecho. No acabarían aquí los problemas para Bélgica. Inuirecepcionaba el balón a la entrada del área europea y mandaba el balón al fondo de las mallas con un tiro perfecto imposible para Courtois. Dos goles en cinco minutos dejaban al conjunto de Roberto Martínez con la obligación de reaccionar de manera contundente.

Los belgas intentarían reaccionar, sin suerte, en los siguientes minutos. Un remate de Lukaku se iba desviado por poco y Meunier mandaría después un tiro desde la entrada del área asiática por arriba del travesaño.

Cuando todo se hacía cuesta arriba para la selección de Martínez, Vertonghen acortaba distancias. Tras una sucesión de rechazos iniciados en un córner, el defensa remató de cabeza desde el costado del área batiendo sorprendentemente a Kawashima. Quedaban más de veinte minutos de partido y un gol más resucitaría a Bélgica. De Bruyne avisaba primero, pero sería Fellaini el que con un poderoso remate de cabeza empataría el encuentro. Tras un gran centro de Hazard, el jugador del Manchester Unitedlograba la ansiada igualdad para “Los Diablos Rojos” con quince minutos para el término de los noventa minutos reglamentarios.

Los siguientes minutos no tuvo ocasiones claras. Bélgica manejaba, pero lo asiáticos creaban algún peligro cuando se acercaban al área rival. Yamaguchi y Honda se habían incorporado al partido por parte de los japoneses y habían dado un nuevo impulso a su selección, y el propio Honda tuvo la mejor para Japón, pero desviaba Kompany.

Sin embargo, Bélgica aún tenía mucho que decir. Chadli, Lukaku y Vertonghen probaban, pero Kawashima atrapaba en las tres ocasiones. En el otro lado, Courtois también tuvo trabajo. Inui no llegaba a recepcionar dentro del área, pero Witsel desviaba y la gran estirada del portero evitaba el autogol de su compañero. No quedaba ahí la cosa. Honda probaba un libre directo desde muy lejos y Courtois tenía que volver a estirarse.

Cuando mejor estaba Japón y parecía que ambos equipos se iban al alargue, Bélgica aprovechaba un tiro de esquina sacado por los asiáticos para armar un contragolpe perfecto que terminaba en el gol de Chadli, que clasificaba a Bélgica y dejaba a una gran selección de Japón eliminada pero que se va por la puerta ancha.

Bélgica cumple los pronósticos sufriendo mucho más de lo esperado y se enfrentará a Brasil en cuartos de final en un duelo que promete. Japón por su parte, deja a Asia sin representación y se va a punto de hacer historia.

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