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Justo a la hora del desayuno del sábado 8 de febrero por la mañana, del que sería hasta ahora el día más glorioso de su carrera deportiva, Armand Duplantis recibió un mensaje de texto de Renaud Lavillenie. «Que tengas un buen día bebé», decía, «pero no demasiado bueno».

Duplantis se echó a reír mientras lo compartía y mientras luchaba por encontrar las palabras para describir con precisión lo que se siente ser el nuevo poseedor del récord mundial de salto con garrocha. Menos de una hora antes había superado los 6.17m en su segundo intento, agregando un centímetro a la marca que el francés Lavillenie estableció hace seis años en Donetsk. «Al crecer, Renaud fue mi ídolo absoluto», dijo. «No hay otra persona de la que me gustaría romperle el record. El apoyo que me ha brindado durante todo este proceso también ha sido fenomenal».

Armand Duplantis rompió el récord mundial en la Orlen Copernicus Cup en Torun, Polonia, la cuarta parada del World Athletics Indoor Tour. Compitiendo apenas en su segundo torneo de la temporada 2020. «Es algo que quería desde que tenía tres años», dijo Duplantis. «Es un gran año, pero es una buena manera de comenzarlo».

Con los otros cinco competidores quedándose en los 5.52m, la noche fue una exhibición para Duplantis, quien continuó la progresión sólo en el campo con el primer intento a 5.72m, 5.92m y 6.01m. En su primer intento a 6.17m, rozó la barra con el muslo, botándola. A pesar de la falta, Duplantis sintió que su confianza, siempre bien apoyada por su velocidad de aproximación, se elevaba. «Después de ese primer intento, pensé, solo necesito dos más y lo tengo. Estaba bastante seguro de que lo lograría».

El momento en que Duplantis bate el record mundial de garrocha.

Solo necesitó uno más. Nuevamente rozó un poco la barra al subir, pero permaneció firme  mientras el atleta volvía a la tierra. Por primera vez, como poseedor del récord mundial. «Para este tipo de situación en la que podía elegir mis alturas y hacer lo que quisiera, yo estaba listo para subir a 6.17m, y funcionó bien».

La nueva marca corona un aumento sensacional y sin precedentes en la disciplina. A Duplantis, un niño prodigio que comenzó a establecer récords a los siete años, probablemente le llevará algún tiempo establecer la magnitud de su logro.

“¿Cómo explicas un sueño que ha sido un sueño desde que tenías tres años?  No es un pequeño sueño, es todo un proceso de construcción hasta ese momento. Realmente no puedo entenderlo» declaró luego Duplantis. «Este era el objetivo. Quería romper el récord mundial. Quería ganar todas las medallas de oro que hay para ganar, pero uno de los objetivos más grandes, tal vez el más grande, era romper el récord mundial».

Ya a los 6 años el sueco había superado con su pequeña garrocha una altura de 1.67m. Inusualmente enfocado en una edad en que los niños sólo piensan en las satisfacciones inmediatas del juego, la altura que superó año tras año fue siempre en extraordinario aumento. Batió todos los records imaginables para cada edad. Al aire libre y bajo techo. Duplantis es el producto de una familia deportiva: ambos padres eran atletas de clase mundial, el padre Greg un saltador de garrocha y la madre Helena una heptatleta. A una multitud de honores en la escuela, le siguieron otros durante sus años de educación secundaria en Estados Unidos. Logró todos los honores internacionales también: el título mundial sub-18 de 2015, el título mundial sub-20 de 2018 y la corona europea de 2018. El año pasado, cuando aún no tenía 20 años, se llevó la plata en el Campeonato Mundial. Para entonces ya estaba sobre los 6.05m. Solo tres hombres se habían elevado más alto. Que algún día botaría el record de Lavillenie tenía un aire de inevitabilidad.

«¿Puedo ir mas alto? Por supuesto, y seré feliz haciendo de los intentos por un nuevo record, un hábito», concluye uno de los atletas que está llamado a ser estrella en Tokio 2020.

La progresión de Duplantis desde los 6 años supera a la de cualquier otro garrochista.
La madre de Duplantis lo abraza luego de volar por sobre los 6.17m