Perturbado quedó el Team Chile de balonmano masculino tras la apretada derrota 31-29 frente a Argentina en la segunda jornada de la fase de grupos de Lima 2019. El encuentro se definió en los últimos segundos a favor de los trasandinos, dejando un sabor amargo por lo cerca que estuvieron los chilenos de llegar a ganarle a una de las potencias mundiales en este deporte.

Algunos de los jugadores emblemáticos del conjunto sacaron ese día la voz para reprochar el arbitraje. Emil Feuchtmann, por ejemplo, no tuvo dudas en culpar al juez de la derrota que obligó a Chile a presionarse al máximo para vencer a Estados Unidos y clasificar a semifinales.

«Lo podríamos haber ganado. Los árbitros nos jodieron, por los árbitros no ganamos este partido, esa es la realidad para mí» sentenció el 10 de la roja Emil Feuchtmann.

Pero el deporte ofrece revanchas, y Chile la tendrá mas temprano que tarde, y nada menos que por la disputa del oro panamericano, una instancia donde nunca habían llegado. Y con el mismo rival al que tuvieron contra las cuerdas hace unos días, Argentina.

Otro de los jugadores históricos del equipo, Marco Oneto, también rugió para agradecer a su familia, amigos y compañeros por llegar hasta donde estaban «que no es menos de lo que merecemos» enfatizó. Con 37 años, Oneto se despedirá de la selección en estos panamericanos. Con dos bronces en Guadalajara 2011 y Toronto 2015, hoy Chile va por primera vez por el oro. Un sueño alcanzable, con un equipo al que todos respetan y que ya mostró el enorme peligro que representa para cualquier rival. Un conjunto armónico en la cancha. Con un portero seguro como lo es Felipe Barrientos y con poder ofensivo y defensivo. Argumentos de sobra para creer que el oro es posible.