En conjunto de una inmigración de ciudadanos nacidos en la conocida tierra de Simón Bolívar, que en la actualidad es la colonia mas grande por encima de la haitiana y peruana, encontramos a deportistas que están dando mucho de que hablar.

Pero esta ebullición de atletas no solo se encuentra en el fútbol  pues en la natación aparte de un grupo interesante de profesores de esta nacionalidad, nos enteramos de la presencia de una niña de tan solo 12 años de edad que de seguir su ritmo, estará en un corto tiempo entre las exponentes de esta disciplina a nivel nacional.

Se trata de la valenciana Camila Sofía Araujo Monasterio, quien se aterrizó en Santiago apenas el 25 de diciembre; es decir está dando sus primeros pasos en el país.

«Está en el proceso de adaptación» inicia la rica y amena tertulia la abuela de la niña Carmen Capelle.

«Se siente a gusto con el trato que le han dado en el Stadio Italiano en conjunto con el profesor Juan Tenorio, otro venezolano y su equipo de trabajo» prosiguió una de las bases en la crianza y educación de Camila.

«Tiene una muy buena preparación. Además posee un biotipo considerable para su edad» específica. «Aparte de ser muy estudiosa y dedicada. Eso le ha dado un conjunto de cualidades que la han ayudado en su crecimiento» sostiene.

El físico aunado a las condiciones que indiscutiblemente posee la niña formada en la escuela de natación de la Hermandad Gallega, ubicada en Valencia la han hecho acreedora de varios récords nacionales venezolanos.

«En el 2017 en la categoría Infantil A participando en los Estadales, rompió tres récords en pruebas de 50 metros, tanto en nado libre, espalda y mariposa» afirma la Señora Carmen.

«Y en el 2018 representando a la Hermandad Gallega del estado Carabobo, logró la medalla de oro en los 50 metros libres en el Nacional de Caracas y la medalla dorada en espalda de la misma piscina de 50 metros» especificó.

Sin embargo, parte de su potente físico tiene sus consecuencias favorables para una atleta de su edad», pues además practicó hasta julio del año pasado la Danza, pero decidió dejarla a un lado para dedicarse de lleno en las piscinas» remarcó. Acotando que «son siete años en la práctica de este deporte acuático.

No obstante, como a la mayoría de los inmigrantes que han tenido que lidiar con el impacto de iniciar una vida desde cero fuera de su zona de confort, es importante recalcar que la madre de esta promesa deportiva, «tuvo que venirse antes para abrir camino» acota la progenitora de Karly Monasterio.

«Ella es comunicadora social, pero en la actualidad es garzona, para poder sostener los gastos de Camila» se refiere.  Eso sí, sin dejar a un lado la vocación y desempeño de una madre que desea que su hijo logre sus objetivos y sea feliz.

«Posee un talento innato. Aparte de tener como principal característica su determinación. Por ende deseamos que logre ser una atleta olímpica sin dejar a un lado los estudios.» culmina la señora Carmen.

Comentarios

comentarios