Nueva jornada del Camino a Kiev, donde llegaba el turno de ver en acción, al atacante nacional Alexis Sánchez, por su nuevo club, en la competición por equipos más importante del mundo, como es la Uefa Champions League, tras los debuts en la Copa FA, y la English Premier League.

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Mucha fricción y poco fútbol

No podía presentarse un escenario más apropiado para el primer partido de Champions para el “Niño Maravilla”, por el Manchester United, puesto que el ambiente que propuso el Sánchez Pizjuán, desde un comienzo, fue magnífico, acostumbrados a vivir noches de fútbol imborrables, desde los tiempos del Mundial de España, con esos encuentros de Brasil y la Unión Soviética, en duelo por primera fase, o la fenomenal semifinal que animaron Francia y Alemania, por ejemplo, en ese mismo mundial.

Con un United, vestido de azul marino, y medias blancas, se daba inicio a una llave que no tiene ningún sentido aventurar un resultado, puesto que no existen argumentos contundentes, como para darle el favoritismo tanto a Sevilla como a Manchester United. En el comienzo, se vio mejor Sevilla, con dos remates de distancia, inquietando al estupendo portero español David De Gea, por parte del colombiano Luis Muriel y Jesús Navas, pero luego, vimos una muestra de lo que se podía anticipar en la previa de este encuentro, con un planteamiento por parte de Mourinho, de tratar de enredar el cotejo, al estilo Mou, en modo Champions, con Rumelu Lukaku, como el único depositario de los largos envíos de Juan Mata, Pogba, (que ingresó por el lesionado Ander Herrera), Matic, o el propio Alexis, pera que el belga se las arregle solito.

Por el lado sevillista, el argentino Joaquín Correa, aprovechaba la banda izquierda, para hacerle pasar malos ratos al ecuatoriano, Antonio Valencia, para ingresar al área del United, pero siempre su definición cayó en las manos de De Gea. A los 24, Alexis, mete una notable asistencia para Lukaku, pero la volea de éste, se va por sobre el travesaño. A los 42, el chileno se gana tarjeta amarilla por infracción cometida a Jesús Navas. Lo mejor, estuvo en los minutos de descuento de esta primera etapa, cuando David De Gea, está sensacional para sacar dos cabezazos a Nzonzi y Muriel, este último a quemarropa, generando una reacción realmente espectacular del guardameta español.

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Mou confia en ganar en casa.

El inicio de la segunda fracción, se dio con las mismas características, esto es, con los locales imponiendo una presión, más bien aparente, sin ocasionarle demasiado trabajo a la valla de los ingleses, y con Lukaku, fajándose con los centrales, y toda la defensa andaluza. Alexis, más bien preocupado de labores defensivas, y de las subida de Jesús Navas, específicamente.

A los 72, Sarabia, aprovecha el desborde de Muriel, pero se golpe con la testa, se va por encima del horizontal. A los 75, Mourinho, sorprende a propios y extraños, haciendo ingresar a Rashford, por Alexis Sánchez. Para medirlo en su justa medida, diremos que el delantero nacional, tuvo un opaco desempeño, preocupado más que nada, de las proyecciones de Navas, que de la portería defendida por Sergio Rico.

A los 82, Pogba, le pone una pelota en el pecho a Rumelu Lukaku, en plena zona penal sevillista, pero el delantero belga, acomoda el balón con su brazo izquierdo, antes de batir a Rico, siendo detectado oportunamente por el juez principal del encuentro. Con la igualdad 0 a 0, termina esta auténtica partida de ajedrez, sobre todo por el lado del estratega portugués, que imaginamos, se va conforme, respecto de la vuelta, que deberán disputar en Old Trafford.

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La alegría ucraniana

En el otro encuentro válido por el Camino a Kiev y los octavos de final de esta Copa de Campeones, en Ucrania, el Shakhtar Donets, sacó ventaja en el duelo de ida ante la Roma, tras dar vuelta el marcador en la segunda etapa, con anotaciones de Facundo Ferreyra a los 52, y el brasileño Fred, con impecable tiro libre, en el minuto 71, tras la apertura de la cuenta, marcada por Cengiz Ünder, para los romanos, cuando se cumplía el minuto 41, de la etapa inicial del encuentro.