En otra entrega de nuestro camino a Rusia hoy hablamos de Argentina que a una semana del comienzo de la Copa del Mundo, la Selección Argentina, aún debe resolver varios aspectos, que tiene a la afición albiceleste bastante nerviosa de cara al debut en Rusia 2018, ante el seleccionado islandés.

Ni siquiera, estos temas que Jorge Sampaoli, a ocho meses de su ascunción en la banca argentina, no ha podido solucionar, y que pasan por lo futbolístico, en este caso, también salpica fuera de la cancha.

Hace más de un mes, la Selección Argentina tenía pactado un duelo amistoso con su similar de Israel, en Tierra Santa, como último apronte para el duelo con Islandia. Es más, alguna prensa trasandina, asegura que la dirigencia encabezada por Claudio “chiqui” Tapia, ya habría cobrado el cachet que le correspondía para sus arcas, por este duelo amistoso con la Selección israelita.

Bueno, con todos estos datos sobre la mesa, el plantel de jugadores, encabezado por el mejor de todos, pidió expresamente al cuerpo técnico, la suspensión de dicho encuentro, por razones de seguridad, debido a la situación política y bélica que se vive en esa zona.

Ocurrió algo parecido en la frustrada visita al Papa, que el plantel albiceleste debía cumplir en el viaje previo a Rusia. Incluso, el Vaticano confirmó la reunión en su twitter, aunque un par de horas después y por la misma vía, rectificaba, diciendo que la visita se pospuso para después del mundial, ojalá con la Copa en las manos.

Pero el tema que sacó roncha en el futbolero medio trasandino, fue el día y medio de libertad total que les dio el calvo entrenador a sus astros, en la concentración que lleva a cabo el cuadro argentino en las instalaciones del FC   Barcelona.

Ni hablar de la foto que exhibió Ansaldi, en un jacuzzi con su mujer, en las redes sociales. “Qué necesidad, y quien lo conoce”. “La queja más grande que argumentaba Sampaoli, era la falta de tiempo para trabajar, y estos 36 horas que regaló”, fueron algunos de los comentarios que se escucharon en las cadenas deportivas, al otro lado de la cordillera.

Todo lo anterior, sin considerar, lo que realmente tiene al pueblo argentino con muchas dudas, como saber quién va a atajar en el mundial, si Armani o Caballero. Si el lateral derecho será Mercado o Salvio, para el debut. Si el izquierdo será Tagliafico o Acuña. Si debe jugar Mascherano, y en qué posición. Biglia, está para Islandia. Tampoco pueden dar crédito en el país del Tango, que Lo Celso forme parte del once titular. Cómo está Agüero, Higuaín, tendrá una nueva oportunidad en la ofensiva de argentina, y Pavón, por quién entra, y el nivel de Di María, y etc. etc.

Ante este panorama, la ilusión y la esperanza del siempre futbolero pueblo trasandino, es la misma que los ha acompañado en los últimos tiempos, y que no es otra que encomendarse al desempeño de “la pulga”, en Rusia 2018, modo Maradona en México 86.

Comentarios

comentarios