Cierre de los partidos de ida por los octavos de final de la Champions y las dos llaves parecen encaminadas a favor de quienes salieron victoriosos este miércoles, a falta de las revanchas a jugarse en marzo.

El Atlético de Madrid logró una buena ventaja en su eliminatoria ante la Juventus después de imponerse por 2-0 en el Estadio Metropolitano. José María Giménez y Diego Godín decantaron un emocionante partido a favor de los locales en la recta final del encuentro.

Entretenida y disputada primera parte entre rojiblancos e italianos. A pesar del duelo táctico y de contar con unos equipos bien parados sobre el césped, ambos conjuntos gozaron de ocasiones para abrir el marcador en los primeros 45 minutos.

Primero fue Cristiano Ronaldo con un libre directo en el 8′, mientras que Antoine Griezmann hizo lo propio minutos más tarde también en un libre directo. Ambos, referencias, no tuvieron fortuna en sus disparos y se encontraron con las paradas de Jan Oblak y Wojciech Szczęsny, respectivamente.

La verticalidad que no tuvo en la primera parte Diego Costa, sí la tuvo en el inicio de la segunda parte aprovechando un balón largo de Griezmann, pero el hispanobrasileño no supo definir tras quedarse mano a mano con Szczęsny. Acto seguido fue Griezmann, que quiso batir al meta visitante con una vaselina, pero éste respondió con un manotazo que envió el balón al larguero.

Tanto llegó el Atlético, que en la recta final del partido inclinó la balanza de la eliminatoria a su favor. Primero fue Giménez, que pescó un balón en el área a doce del final para adelantar a los suyos y después apareció Godín, para cerrar un partido muy disputado y mantener vivo el sueño rojiblanco antes de la final de Turín.

Datos clave

Thomas y Diego Costa se perderán la vuelta por sanción.

El Atlético solo ha perdido uno de sus últimos once partidos en la UEFA Champions League

Los rojiblancos han ganado los últimos cinco partidos que han disputado como local en la Champions

El equipo de Simeone solo se ha quedado sin marcar en uno de sus últimos 15 partidos como local.

El partido de vuelta se jugará el próximo martes 12 de marzo en Turín.

Por su párte, el Manchester City, jugando con diez hombres desde el minuto 68 por la expulsión del argentino Nicolás Otamendi, se impuso a domicilio por 2-3 ante el Schalke 04 gracias un gol de Raheem Sterling en el minuto 90. El City le dio la vuelta al marcador en los cinco minutos finales a un partido que se le complicó pese a haber tenido la iniciativa durante la mayor parte de los noventa minutos.

El equipo inglés intentó atacar desde el comienzo ante un Schalke replegado que ya en la alineación, con tres centrales y dos laterales, había hecho su declaración de intenciones. La primera ocasión llegó en el minuto 7 con un remate de cabeza del argentino Sergio Agüero, tras una falta lanzada por David Silva desde la izquierda, que el meta del Schalke, Ralf Fährmann, desvió a saque de esquina.

La presión no cesó y el Schalke no lograba sacudirse el asedio del City que en el minuto 18 terminó por reflejarse en el marcador. Silva le robó una pelota a Nastasic -Fährmann lo había mandado a la guerra con un pase negligente- y se la entregó al Kun Agüero para que definiera a puerta vacía.

Tras el gol vino una fase en la que el Schalke intentó reaccionar y acumuló valor para tratar de jugar hacia adelante. En el 25 tuvo una ocasión con un remate desde la distancia de Mark Uth que pasó cerca del poste izquierdo. Más tarde, tras una falta lanzada por Kevin de Bruyne que Fährmann paró sin problemas, el Schalke armó un contragolpe que terminó con un disparo de Daniel Caligiuri que pegó en el brazo de Nicolás Otamendi.

El árbitro central, Carlos del Cerro Grande, sancionó penalti, tras consulta con el VAR que duró varios minutos, y el argelino Nabil Bentaleb asumió el cobro y no falló. Era el minuto 37. En el 44 se produjo un segundo penalti a favor del Schalke, por una falta de Fernandinho contra Sadio Sané dentro del área. Otra vez Bentaleb asumió el lanzamiento y otra vez acertó,

El City, pese a haber tenido el control durante la mayor parte del primer tiempo, se fue al descanso en desventaja por cuenta de dos penaltis, el primero de los cuales fue bastante discutido. Pese que el City seguía siendo el equipo que atacaba las cosas se le complicaron cuando Otameni fue expulsado al ver su segunda tarjeta amarilla por una falta contra Guido Burgstaller.

El Schalke tenía buenas cartas para llevar la ventaja hasta el final pero en el 85 Leroy Sané, que había entrado en el 78, empató al marcar un gran gol de falta el club en el que se formó. Pese al júbilo de sus compañeros a la importancia del gol, Sané no quiso celebrar. El empate parecía sellado pero en el 90 llegó el gol de Sterling, que aprovechó un pase largo de su meta Ederson que sorprendió a la defensa del Schalke.