La encuesta realizada por la empresa CADEM sobre como los chilenos vemos el futbol permite realizar muchas lecturas, especialmente en este momento de severa crisis que afecta a la actividad, tanto a nivel federativo y especialmente profesional.

El 64% de los entrevistados, señala que el campeonato nacional es Regular y Malo o Muy Malo, las personas han dejado de asistir a los estadios, por la violencia y el temor que genera la actividad (76%), altos precios, exigencias Estadio Seguro, mala calidad del espectáculo, entre otros.

El jefe de Estadio Seguro, José Roa, profundiza el análisis de esta situación, relegando a un tercer lugar los hechos de violencia como explicativo del estancamiento de la asistencia de los estadios, después de variables como la accesibilidad a los estadios y el alto costo de las entradas y los accesorios para disfrutar de un buen espectáculo.

Veamos los hechos y las evidencias sobre los que se sostienen, en cuanto a las situaciones de violencia, cuando en el 95% no se producen incidentes. ¿Por qué tiene tanta incidencia esta variable en la decisión de no concurrir a eventos deportivos?, tarea de sociólogos y psicólogos sociales, sin embargo como ex hincha del tablón, tanto la mediatización de la violencia por los medios de prensa y, posiblemente, la sensación de impunidad en que se desenvuelven los vulneradores del orden y la seguridad expliquen estas cifras.

La calidad del espectáculo, en las primeras fechas del torneo de clausura de ha visto una mayor dinámica de los equipos, notable gestión del equipo cruzado y sus ansias por ganar, con un juego ofensivo que supera las debilidades de su retaguardia y apuesta al triunfo con espectáculo y goles, y resulta agradable ver a equipos como Palestino y Huachipato disputando los primeros lugares de la tabla, con el recurso del talento de sus jugadores y la excelente conducción de sus técnicos, propuestas ofensivas que lucen el verde césped de los cada día mejores estadios.

Los altos precios de las entradas, una galería cuesta $ 6.000, y es necesario considerar otros costos directos indirectos, como la movilización en un sistema de transporte criticado y amenazado por los barristas, quizás ese 5% de hechos violentos señalados por la autoridad de Estadio Seguro, se modifique al considerar el entorno en que el fútbol se desarrolla, conjuntamente con las exigencias de seguridad que han obligado a disminuir la cantidad de espectadores, incrementar los tiempos de acceso y otras externalidades necesarias pero que alteran el sentido primigenio del espectáculo: pasarlo bien.