El comienzo del Américas Rugby Championship, nos permite avizorar tiempos de cambio para el rugby continental que deseamos se vean claramente reflejados en nuestro deporte local. Como está ocurriendo en muchas partes, las distancias se tienden a acortar –recordemos el triunfo de Japón sobre Sudáfrica en el último Mundial-, y Chile esperamos  no escape a ello.

Aunque recién cumpliremos un mes de trabajo, el panorama actual encuentra a nuestro rugby en una etapa de cambios profundos, tanto en la renovación de jugadores, en el plan de juego en cancha (basada en una nueva filosofía  sobre el cual podremos referirnos en otra oportunidad), como en una estructura general de funcionamiento, es decir, un proceso a largo plazo que apunte a dar un paso hacia el profesionalismo.

El Américas Rugby Championship sentimos que marcará un antes y un después.  Por sus tiempos, que nos permitirán enfrentarnos mano a mano los próximos 5 años con la elite del rugby continental, creemos que nos entrega la coyuntura ideal para igualar niveles con  los que en el papel son superiores. El hecho de tener en el corto plazo desafíos deportivos tan trascendentes, si los afrontamos de la manera que lo estamos haciendo, sólo nos permitirán sumar.

Aunque por ahí no gustó mucho el marcador, ganarle a Brasil en el debut fue un mérito inmenso de todos. Ellos vienen trabajando el último año de gran forma, con seis polos de desarrollo repartidos en todo el país que apuntan a potenciar sus bases con un número de jugadores y presupuestos que están a años luz de los nuestros. Por lo mismo, creer que hoy se gana sólo con mostrar la camiseta al rival, es a nuestro juicio un error.

En la interna chilena nos encontramos con un grupo de jugadores altamente comprometidos, con problemas propios del amateurismo y las complejidades sociales nuestras; pero con el convencimiento que se puede ir por más. Ahí todo se hace a pulso, los recursos son escasos pero las ganas sobran. Es lo que tenemos, pero creemos suficiente para acercarnos al anhelado crecimiento.

Las convicciones están, el grupo humano ni hablar. Esperemos que todo se trasunte donde más le interesa a la gente, en la cancha. Para eso estamos trabajando.

sebastian gajardo

Por: Sebastián Gajardo, Entrenador Selección Nacional