Viernes y sábado se definieron los elencos que enfrentarán la gran final de Copa Chile, a jugarse en noviembre.

El viernes a las 20:00 horas, en el estadio Municipal de Lo Barnechea, los locales cayeron por la cuenta mínima ante Audax Italiano, con arbitraje de Piero Maza.

Un poco más de 1.500 personas se dieron cita en el reducto precordillerano, y presenciaron un trabado encuentro, donde la lucha en la mitad de la cancha impidió llegadas de real peligro a ambos pórticos. En el primer lapso, sólo destacó un remate de Byron Nieto que se fue cerca del palo izquierdo del portero itálico Joaquín Muñoz.

Promediando la segunda etapa, Cristián Muñoz casi marca para los locales. El técnico audino, Juan José Ribera, acertó con el ingreso a la cancha de Renato Tarifeño en el minuto 74. El coquimbano se anticipó tras un lanzamiento de esquina y venció al buen portero alemán Robert Moewes. Fue suficiente para los de La Florida, quienes buscarán ganar la Copa Chile en su tercera final histórica.

La segunda semifinal se definió a las 15:00 horas del día sábado en el estadio Municipal de La Cisterna. Con arbitraje del juez Julio Bascuñán, Palestino derrotó por 2 goles a 0 a la Universidad de Chile.Gran debut de Ivo Basay en la banca árabe, cuya mano se notó en el juego exhibido por el cuadro local.

Buen comienzo de la “U”, con un Soteldo muy activo (finalmente Kudelka optó por incluir al venezolano). Sin embargo la figura de los azules se diluyó con el correr de los minutos, y con ello Palestino adquirió protagonismo en las acciones. Julián Fernández, con golpe de cabeza, abrió el marcador en La Cisterna antes de la media hora de partido desatando la alegría de la hinchada local. El partido continuó con un trámite más bien parejo, en que ambas escuadras no se crearon mayores ocasiones de gol.

Tras el descanso Palestino sorprendió, y antes de cumplirse el primer minuto Roberto Gutiérrez ponía el definitivo 2 a 0. Universidad de Chile no tuvo reacción; Soteldo no apareció ni menos gravitó durante gran parte del encuentro.

El cuadro de Kudelka se vio flojo, sin sorpresa, recordando los peores momentos de los azules en fechas pasadas. Nicolás Guerra, con más ganas que fútbol, intentó pero chocó con el buen planteamiento defensivo de Basay. En términos globales, Universidad de Chile no tuvo llegada al arco rival y Palestino planteó un partido inteligente, sin puntos bajos.

Buen trabajo del cuadro árabe, que enfrentará en una final inédita al Audax italiano en el mes de noviembre, reeditando un nuevo clásico de colonia, ahora en búsqueda de la Copa Chile y de un cupo a Copa Libertadores del próximo año.