Brasil y Bélgica, nos ofrecía en el papel otro de aquellos encuentros de Cuartos de estilos bien marcados. Los belgas, con un plantel estelar, con figuras rutilantes en las mejores Ligas del mundo, pero con una intensidad que la ha impregnado Roberto Martínez, que le ha permitido sacar diferencias en el fútbol mundial.

Por su parte el cuadro brasilero, ha venido de menos a más en este Mundial, mostrando una solvencia defensiva difícil de superar, que comienza con sus volantes. Del resto, se encargan de practicar el “jogo bonito” Neymar JR., Willian, Gabriel Jesus, Coutinho, y cualquiera que se desprenda en funciones ofensivas.

Brasil abrió los fuegos, cuando a los 8 no abren la cuenta de milagro, cuando en un tiro de esquina, Miranda peina en el primer palo, y Thiago Silva se lleva por delante la pelota, dando ésta, caprichosamente en el vertical derecho de Courtois.

A los 14, se repite la acción anterior pero en el otro arco. Acá peina Kompany, y el que se la lleva puesta es Fernandinho, que con su hombro derecho anida el balón en su propio arco, para decir que Bélgica antes del cuarto de hora, se imponía 1 a 0, sobre los pentacampeones del mundo.

A partir de ese momento, comenzó un ida y vuelta que se tornaba un tanto peligroso para los de Tite, porque las transiciones que encabezaban De Bruyne y Hazard, bien pudo finalizarlas exitosamente el “tanque” Lukaku.

Pasado los 30, pasó lo que dijimos, pero con los intérpretes cambiados de función, porque Lukaku recoge un balón en su propio terreno, y tras dejar en el camino a Fernandinho, traslada, para dejar en posición de disparo a De Bruyne, que a la entrada del área saca una derecha seca, cruzada, que deja sin ninguna opción a Alisson, para instalar la sorpresa mundial, y para comunicarle al planeta que a los 31 del primer tiempo, le estaban ganando a Brasil por dos goles a cero.

Lo que siguió hasta el final del primer tiempo, fue dominio carioca que sólo hacía engrandecer la figura del notable arquero del Chelsea. Más peligrosas, se hacían las veloces contras de los belgas, con futbolistas acostumbrados  a definir las ocasiones generadas en velocidad, como Lukaku y Hazard. A Sudamérica, le quedan 45 minutos para revertir la historia, y para seguir en competencia.

El comienzo del segundo tiempo, muestra a un Brasil volcado en terreno belga, con Marcelo siendo el elegido para encabezar los ataques, y con por lo menos tres centros de peligro, enviados por el lateral del Real Madrid.

Después de 15 minutos de acoso, Hazard termina la primera contra para Bélgica, pero su zurda se va ancha. Al minuto siguiente, Douglas Costa, (que reemplazó a G. Jesus) desnivela por la derecha, Courtois, una vez más responde con acierto, sin embargo el rebote no lo puede tomar Paulinho, cuando ya se cantaba el descuento en el Kazán Arena.

A los 70, Douglas Costa, prueba desde afuera, pero de nuevo el arquero del Chelsea está fenomenal. Y a los 76, Coutinho interpreta magníficamente la aventura ofensiva de Renato Augusto, que llevaba 2 minutos en la cancha, para ponerle una pelota justa y anotar el descuento que era de toda justicia para los brasileños.

A los 80, el propio Renato Augusto, tiene el empate, cuando la zaga belga se equivoca en la salida por medio de Kompany, pero la derecha de R. Augusto se pierde apenas por el palo izquierdo. A los 84, Neymar JR., le dice hágalo a Coutinho, pero el hombre del Barcelona abre demasiado el pie, y su remate sale muy desviado.

A los 94, Thibaut Courtois, está impresionante para sacarle del ángulo superior izquierdo, el remate calculado de Neymar JR., lo que era el alrgue, pero uno de los mejores arqueros del mundo lo impidió, y la leyenda del “cementerio de los elefantes”, comienza a instalarse, toda vez que el cuadro brasileño, se unía a los gigantes de Alemania y Argentina, en caer en el mismo escenario, el Kazán Arena.

Luego de un partido extraordinario, Bélgica se ha instalado entre los cuatro mejores de la Copa del Mundo (igual que en México 86, cayendo con Argentina 2 a 0, ambas conquistas de Maradona) con toda justicia, y ratificando la tremenda generación que posee, y que estamos seguros, no se detendrá ante nada para buscar esa ansiada final el próximo día martes en San Petersburgo, cuando deba medirse ante Francia

Bélgica: Courtois; Alderweireld, Kompany, Vertonghen; Menuer, De Bruyne, Witsel, Chadli (Vermaelen), Fellaini; Lukaku (Tielemans)y Hazard. DT Roberto Martínez.

Brasil: Alisson; Fagner, Silva, Miranda, Marcelo; Fernandinho, Paulinho (Renato Augusto), Coutinho; Willian (Firmino), Gabriel Jesus (Douglas Costa), y Neymar JR. DT Tite.

Goles: 14″ Fernandinho (en contra) (Bélgica), 31″ De Bruyne (Bélgica), 76″ Renato Augusto (Brasil)

Árbitro: Milorad Mazic (Serbia)

Estadio: Kazán Arena.

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