Si ya es difícil que alguna delegación deportiva esté integrada por hermanos o familiares lo vivido en la definición de la espada resulta casi imposible.

Ejemplos hay muchos pero lo que nunca se había dado es que dos hermanos se enfrenten como rivales y mas aún en una instancia de definición panamericana.

Por eso lo de ayer es inédito y quedará en la historia. El ex campeón olímpico de espada de Londres 2012 Rubén Limardo cumplió con su favoritismo y ganó la medalla de oro de la modalidad en los Juegos Panamericanos de Lima 2019, venciendo en la final a su hermano menor Jesús por 15 a 8.

“Es mi hermano, no iba a ser una final fácil, pero me relajé muchísimo, me daba igual el score, y yo creo que él se descontroló”, dijo el campeón olímpico después del enfrentamiento que le dio su tercer oro individual en Juegos Panamericanos.

Es la primera vez en la historia de los Panamericanos que unos hermanos se enfrentan en una final de esgrima y el próximo reto de Rubén y Jesús será junto a su otro hermano Francisco Limardo la defensa del título que consiguieron en los Juegos de Toronto 2015 en la espada por equipo.