Eduardo Zuleta está feliz. Esta pronto a comenzar su primer ciclo olímpico como integrante del equipo A de la selección de boxeo de Chile y se ilusiona con la posibilidad de llegar a Tokio 2020. Es un camino largo pero está confiado de que puede dar un buen papel en estos tres años de competencias.

A días que finalmente la selección nacional comience este proceso, Eduardo aprovecha para incursionar en su otra pasión: la peluquería, disciplina que comenzó a cultivar con sus compañeros de selección y que hoy proyecta como una carrera.

Por estos días se le puede ver instalado con su puesto en la feria de La Candelaria de su natal Copiapó, comercio itinerante que se instala por la fiesta religiosa que se celebra en la comuna.

Los jóvenes de la zona prefieren a Zuleta para cortarse el pelo y de paso apoyas a la consolidación internacional de este joven tricampeón nacional.Para Zuleta es un honor que la gente lo prefiera y manifiesta que le gusta trabajar en el rubro con el contacto con los vecinos y vecinas, siente el cariño y apoyo de la comunidad.

Zuleta recalcó que esto ayuda en parte a solventar sus gastos y estadía en Santiago donde debe viajar constantemente para asistir a sus entrenamientos en la selección nacional de boxeo, aunque hay conversaciones con el nuevo alcalde de la comuna para apoyar su carrera.

Eduardo Zuleta, boxeador copiapino.
Eduardo Zuleta, boxeador copiapino.

¿En qué etapa está tu preparación y cómo te sientes para enfrentar este 2017?

Este año empiezo mi primer ciclo olímpico, en mayo estaríamos yendo a Cuba, en junio tenemos un mundial y en noviembre tenemos un continental en Colombia que son las competencias más importantes del año junto a los Juegos Bolivarianos.

¿Cómo te has sentido en este tiempo que ya llevas trabajando con la selección nacional?

Ser seleccionado nacional no es lo mismo que entrenar en un club, cuando uno está en el club cree que entrena pero cuando llegas a Santiago te das cuenta de la realidad. Tenemos doble jornada de trabajo y los entrenamientos son duros.

¿Te sientes responsable respecto de representar el boxeo de Copiapó?

A mi me pusieron el Nazareno porque levanté el boxeo en Copiapó y por lo mismo, porque estoy representando a mi ciudad tengo la presión de no fallarles, porque me han apoyado harto acá la gente.

¿Cómo ha sido entrenar bajo las órdenes de Jesús Martínez?

El profe es un gran entrenador, muy estricto con la preparación, con el peso, acá en Chile es el mejor entrenador y en la región tiene mucho peso. Se preocupa mucho de la técnica, es un gran entrenador.

¿Cómo descubriste este talento por la peluquería?

Yo empecé con un amigo de la selección, Andrés Campos, que el tenía una máquina y con él aprendí, empecé a practicar y él me empezó a enseñar y ahí me entusiasmé, después me metí a una peluquería a aprender porque yo quiero dedicarme a esto.

¿Tienes pensado proyectar esto como una profesión?

Claro que sí, hoy estoy con mi carro de mote con huesillo además y estoy juntando dinero para poner mi barbería en mi casa acá en Copiapó. Con eso espero tener mis luquitas porque no es mucho lo que se gana con el boxeo acá en Chile.