Hoy recordamos el día que Everton se impuso por 3 goles a 1, a Unión Española, en un estadio nacional repleto y se consagro campeón del fútbol chileno.

“El día del regreso con la Copa del 76, el Regimiento Coraceros nos prestó un camión, el que se adornó para esperar al plantel en Rodelillo, donde los jugadores se bajaron del bus Verschae. El camión, en su tránsito hacia la sede del club, se encontró con miles de personas en Agua Santa, Nueva Aurora y en su paso por 8 Norte y por el Casino Municipal hasta su llegada a Viana. Había una multitud increíble, jamás se me ha borrado”.

Esta es una de las tantas declaraciones que se pueden rescatar de lo que se vivía tras el campeonato obtenido por los ruleteros el 27 de Diciembre de 1976.

Con una campaña que alcanza matices de record, debido a un porcentaje de rendimiento superior al resto de los campeones en aquellos años, (Everton obtuvo 22 victorias, 9 empates y solo 2 derrotas), también se logró consolidar al Estadio Sausalito como un “templo”, donde solo hubo un tropiezo frente al  imponente cuadro de Colo Colo.

Todo empezó el 2 de enero del 76 cuando, tras salvarse del descenso en las últimas fechas del campeonato anterior, el plantel fue citado a la sede de Viana. Eran más de treinta jugadores y quedaron solo cuatro.

Llegaron; Ángel Brunel, campeón mundial el 71′ con Nacional de Montevideo, el ‘Polo’ (Leopoldo) Vallejos y Jorge Spedaletti, subcampeones de la Libertadores del 75′. Además de José Luis Ceballos, un delantero extraordinario, Galindo y Guillermo Azócar, Cáceres y Salinas, éstos tres campeones con el Huachipato 74 ‘dirigido por Pedro Morales. Y, ya con el torneo en marcha, se incorporó el ‘Negro’ Ahumada, vital en el ataque”.

Morales apoyado por  Rosamel Miranda en la preparación física, y  “Chamullo” Ampuero, como Paramédico y masajista, tardó poco tiempo, en ensamblar a las figuras y mejor aún; identificar a toda una ciudad que respondió “repletando” el Sausalito y las dos finales frente a Unión Española jugadas en el Nacional que, sin dudas, son una de las más recordadas de nuestra historia.

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