Si bien es cierto que desde que el Deportivo Táchira clasificó a octavos en el 2016, los equipos venezolanos han encontrado consuelo económico y deportivo en la Sudamericana para seguir en el ámbito continental, la decepción por no estar en la Libertadores es dolorosa.

En esta edición del 2019, que se encuentra ya en su Segunda Fase, tres conjuntos venezolanos obtuvieron su boleto, siendo el Caracas, Zulia y el Deportivo Lara los vigentes. Eso nunca había sucedido en la segunda Copa de prestigio del continente.

Si nos basamos en las estadísticas históricas en Sudamericana, solo en el 2011 Trujillanos y Deportivo Anzoátegui avanzaron, único momento en la cual más de un equipo accede de fase en las siempre complejas llaves de ida y vuelta que posee el certamen que se disputa desde hace diecisiete años.

Así que, si bien es cierto que el Caracas y el Deportivo Lara provienen desde la Libertadores, es un hecho inaudito en la historia del balompié venezolano, lo ocurrido en esa versión del certamen..

En cuanto a la Libertadores, es la tercera edición corrida sin un conjunto llanero entre los dieciséis mejores del continente, el último fue el Deportivo Táchira y hay que remontarse hasta el 2009 para conseguir a una oncena que acceda más allá de los octavos.

Recordemos que el Caracas clasificó hasta los cuartos de final en el 2009 y quedó eliminado por Gremio en una llave que se definió por el gol de visitante de los gauchos en el partido de ida celebrado en Caracas. Además ha sido el único equipo venezolano que ha clasificado a los octavos de final. El año pasado quedó eliminado por el que terminaría siendo el campeón, Atlético Paranaense.

Un fútbol a la deriva, se podría definir al venezolano, pero con un temple y amor propio de transcender que se irradia con un balompié que en este momento mira de reojo, a pesar de la crisis del país, a un torneo peruano que si no es por Melgar se hubiese quedado sin ningún representante en competiciones Conmebol.