Apenas era el primer salto en el circuito de Santiago del Estero cuando Martina Timis perdió el control de su bici y se topó de frente con el asfalto. Eduardo, su padre, de inmediato supo que algo no andaba bien. “Vi que cayó fuerte y quedé asustado. Cuando me dijo que no sentía las piernas no lo podía creer; no lo quería creer”, detalló a La Tercera.

Era la segunda jornada de la Copa del Mundo Super Cross de BMX y a pesar de que Martina (18) pertenecía a la categoría juvenil, en el certamen debutó en el primer equipo. Fueron horas complejas las que siguieron a su caída en el circuito trasandino. Martina se había golpeado el cuello, una zona que estaba desprotegida, y que con el pasar de los días se enteraron, había comprometido su médula espinal.

El pasado 16 de octubre la familia recibió un diagnóstico brutal: la joven deportista había quedado tetrapléjica. Su vida y carrera se frenaron de golpe aquella tarde de primavera. No obstante, Martina que hasta el día de hoy continúa hospitalizada, mira el futuro con optimismo. “Pudo haber sido peor, pero no. No puedo mover mis piernas, pero sí puedo mover mi cara, mis brazos. Estoy bien, junto a mi familia”, señaló al mismo periódico.