Esta vez la preparación de la  Sub23 le proporciona la posibilidad al cuerpo técnico de seguir buscando nuevos rostros para el RECAMBIO que requiere con urgencia la selección adulta.

Siempre  jugar con Brasil representará una buena posibilidad de medir el real momento en que se encuentra la preparación de una selección. ¡Y así fue no más!.La diferencia entre ambos equipos fue abismante al margen de la derrota de 3 a 1 que le propinó Brasil, y tanto  en lo individual como en lo colectivo.

Queda tiempo y la esperanza no se pierde y por eso que el DT Bernardo Redin ,- integrante del cuerpo técnico de Reinaldo Rueda-, tiene en el horizonte programado varios amistosos y los característicos microciclos durante la semana.

El objetivo final es lograr uno de los dos cupos que proporciona el torneo preolímpico a realizarse en Colombia entre el 15 enero y 5 de febrero del próximo año con miras a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

No es una deshonra perder con Brasil. El tema es como se pierde. Una selección lejana del arco contrario, con escasas opciones gol y con muchos jugadores concentrados en terreno propio.

Y para variar dejando la sensación que no es tan cierto que no exista jerarquía en algunos de los jugadores sino que más bien es como se les utiliza. A vía de ejemplo: Araos, Morales, Dávila, Ibacache, Guerra entre otros, perfectamente pueden ser mejor aprovechados. Tan cierto es que los mejores momentos de la selección fue cuando se atrevió y adelantó  sus líneas.

En suma, un amistoso  mas y una búsqueda acelerada de encontrar pronto un esquema futbolístico al cual aferrarse.