Dos leyendas del deporte, el ex nadador ruso Alexander Popov y el saltador de garrocha ucraniano Serguei Bubka, aseguraron que no recibieron sobornos a cambio de su voto por Rio de Janeiro para los Juegos de 2016, de lo que les acusó el ex gobernador Sergio Cabral. “Ni siquiera voté por Rio de Janeiro. Participé en la votación pero mi voto no fue para Rio”, declaró Alexander Popov, actual delegado junto a Bubka del Comité Olímpico Internacional (COI).

Bubka reaccionó en Twitter posteando: “Rechazo completamente las falsas alegaciones del gobernador del Estado de Rio”, recordando que “cumple actualmente una larga pena de prisión por corrupción”.

Sergio Cabral afirmó el jueves que había sobornado a los delegados del COI, incluyendo a Serguei Bubka y a Alexander Popov, para que Rio obtuviera la organización de los Juegos Olímpicos de 2016. La compra de los votos, por dos millones de dólares, se preparó con la ayuda del ex presidente de la Federación Internacional de Atletismo Lamine Diack (hoy procesado por la justicia francesa de haber ocultado el dopaje ruso) declaró el ex gobernador ante el juez brasileño encargado de ese caso, que investiga las sospechas de corrupción en torno a la elección de Rio como ciudad olímpica.

El dinero, según Sergio Cabral (condenado a 45 años de prisión), habría sido transferido por el empresario brasileño Arthur Soares -un hombre de confianza- a Papa Massata Diack, hijo de Lamine Diack.

El ex gobernador dijo que suministró 1,5 millones de dólares a Lamine Diack «a cambio de cinco o seis votos» para la candidatura de Río. También aseguró que el senegalés le pidió posteriormente otro millón y que finalmente sólo incrementó en 500.000 dólares la suma inicial. Cabral también dijo que tanto el alcalde de Río, Eduardo Paes, como el presidente Lula da Silva, estaban al tanto de la compra de votos.

Bubka es además el actual vice presidente de la federación internacional de atletismo IAAF.