España se proclamó campeona de la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA por primera vez en su historia tras una sufrida victoria por 2-1 sobre México en la final.

Nueva Zelanda, por su parte, coronó su histórica participación en Uruguay 2018 colgándose la medalla de bronce después de ganar 2-1 a Canadá en el partido por el tercer puesto.

El primer gol de Claudia Pina en la final ejemplificó a la perfección el estilo de juego de España. Tras una sensacional serie de pases, María Méndez envió un preciso balón en largo para Salma Paralluelo, quien asistió de cabeza a Pina. Y la delantera hizo el resto: regateó con tranquilidad a su marcadora y su remate raso cruzado acabó en el fondo del arco rival.

Hubo numerosos invitados de excepción entre los 5.488 asistentes al partido decisivo del torneo en Montevideo, como Gianni Infantino, presidente de la FIFA; Alejandro Domínguez, vicepresidente de la FIFA; Yon de Luisa, presidente de la Federación Mexicana de Fútbol; y Rafael del Amo, vicepresidente de la Real Federación Española de Fútbol, entre muchos otros.

Diego Forlán, uno de los mejores futbolistas uruguayos de todos los tiempos y Leyenda de la FIFA, inició los actos festivos de la jornada del sábado portando al césped el trofeo oficial momentos antes del pitido inicial. Por si no tenían ya suficiente motivación, la Rojita y el Tri pudieron ver la copa que había en juego. Por supuesto, hubo algunas jugadoras que no se atrevieron a mirar el reluciente trofeo por superstición.

Antes de que el balón echara a rodar en el choque final entre España y México, el público del estadio Charrúa disfrutó con la interpretación que hizo un gran grupo de niños del Uruguay nomá. Algunos de ellos pertenecen a la Escuela 355, centro que visitaron esta semana varias integrantes de la selección uruguaya con el objetivo de servir de inspiración a la siguiente generación.

En el primer partido de esta fecha se batió un récord en la Copa Mundial Femenina Sub-17: Grace Wisnewski anotó el gol más rápido en la historia del torneo y allanó el camino de las kiwis hasta el bronce. En un principio, su familia no viajó a Uruguay porque la jugadora pensaba que su aventura no duraría mucho tiempo.

Sin embargo, cuando Nueva Zelanda se clasificó para semifinales gracias en parte a su importante aportación, sus familiares recorrieron miles de kilómetros para verla en directo. Y seguro que no se arrepintieron.

“No estoy completamente seguro de todo que esto significa. Hasta que volvamos a España, no sabremos cuáles son las repercusiones reales, pero por lo que escucho desde casa, las reacciones del público han sido enormes. Creo que todo el país estaba detrás del equipo”, manifestó Toña Is, seleccionadora española.

“Independientemente del resultado de hoy, hemos completado un gran torneo. El bronce es la guinda del pastel y sirve para coronar un certamen increíble para estas chicas. Creo que ninguna de nuestras jugadoras dudaba de que íbamos a ganar hoy. Hay muchas futbolistas jóvenes que han visto lo que han conseguido estas chicas y que les servirá de inspiración para animarse a jugar al fútbol. A fin de cuentas, eso es algo muy positivo”, señalo Leon Birnie, seleccionador de Nueva Zelanda

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