En un fin de semana marcado por la despedida emotiva, de futbolistas que fueron emblemas en sus equipos, ejemplo la jornada vivida este domingo, en el Nou Camp, fue especial, puesto que el FC Barcelona, le organizó el último homenaje, en su partido final con los culés, y una fiesta espectacular, una vez finalizado el encuentro, a un futbolista realmente fantástico, que quedará marcado a fuego, en las retinas de los aficionados no sólo del cuadro blaugrana, sino de todos los españoles, y por qué no decirlo, de todos los que amamos este deporte, como Andrés Iniesta.

Ya hemos manifestado en este mismo espacio, que el “cerebro”, se ganó la idolatría de su país, y cada vez que ingresaba o salía reemplazado, en el terreno de juego que fuere, esa acción, era acompañada por un aplauso sostenido, en algunos casos de pie.

Naturalmente, que su valiosa contribución, en la doble consagración de la Copa Europea de Naciones, y sobre todo, en la conquista de la Copa del Mundo, en Sudáfrica 2010, anotando el gol más importante del fútbol español de toda su historia, como el tanto a Holanda en la final del mundial, donde Chile asistió con Marcelo Bielsa, y donde el “fantasmita”, también nos dejó su huella, con un golazo a Claudio Bravo, deben ser los motivos, por los que “Don Andrés”, es respetado en todas las canchas del mundo.

Pero tan importante es, su palmarés como deportista, como su comportamiento extra-fútbol. También dijimos, que Andrés, llegó a los 12 años a la Masía. (El instituto que posee Barcelona, donde forma a sus cracks, no sólo dentro del rectángulo de juego, sino que fuera de él también. Xavi Hernández, Piqué, Busquets, Puyol, Pedro, Sergi Roberto, Lionel Messi, son algunos de los productos salidos de la Masía) Hoy, tiene 34, por lo que 22 de estos 34, los pasó en el club de toda su vida.

Es mucho tiempo, explicando que la emoción en la inolvidable jornada vivida en la ciudad Condal, recorría a los asistentes, como al propio Andrés. Con el “pasillo” de la Real Sociedad al cuadro anfitrión, reconociendo al campeón de Liga, y a uno de los hombres más talentosos que ha entregado el planeta fútbol, comenzaba una serie de homenajes, hacia quien iba a disputar el último partido con su amado FC Barcelona, por lo menos hasta  el momento, porque después del partido, dijo que le gustaría volver.

Homenajes, donde participó otro histórico del club, como Xavi Hernández, que le entregó el trofeo de mejor jugador del mes de Abril, a Lio Messi, es decir la fiesta era completa.

Otro referente, pero esta vez en la vereda de enfrente, como Xabi Prieto, también jugaba su último partido, pero de la actividad, por lo que los flash y los intercambios de testimonios entre ambos referentes, concentraron las miradas en el Nou Camp.

Mención aparte, fue la despedida que le brindó el público asistente al estadio, a su emblema y capitán, formando un mosaico con un 8 extendido, y la leyenda, “infinito Iniesta”.

En cuanto al fútbol mismo, fue un partido jugado con guante blanco, ya que no se jugaba nada, y después de todo lo que relatamos, era difícil meterse de lleno en la acción, y por lo tanto, en la victoria del cuadro de Valverde, por uno a cero, sobre el ex cuadro de Claudio Bravo, también no pasó absolutamente nada.

Sólo dos acciones para destacar, además por supuesto, de la salida de Iniesta, a 10 minutos del final, donde el Nou Camp, se vino abajo, una en cada tiempo.

En la primera fracción, la criminal plancha de Raúl Navas, defensa visitante, sobre el tobillo del francés Dembelé, del cual se esperan estudios, y dependiendo de eso, se ratificará la presencia del galo en el mundial de Rusia. De igual manera, se ratifica el pésimo nivel del referato español, al exhibirle solamente cartulina amarilla al zaguero donostiarra.

La otra maniobra que se destacó en este partido, fue el único gol del encuentro, que para decir verdad, se trató de un auténtico golazo, en el comienzo de la segunda etapa. Una conquista, que se enmarca en toda esta jornada de homenajes para el hombre del día.

despedidaPhilippe Coutinho, toma un balón en su sector favorito. A unos 25 metros de la portería rival, recostado por la izquierda. Luego de sacarse a dos rivales, engancha para su derecha, para clavarle el balón, en el ángulo superior izquierdo al portero Moyá. El típico gol “modo Coutinho”.

Con el final del partido, se vino algo que sorprendió positivamente a los afortunados asistentes al Nou Camp. El Club, organizó una fiesta realmente espectacular en el terreno de juego, con las familias de los jugadores, con dj, poniendo la música de moda, y la que le gusta al homenajeado, con sus compañeros realizándole el malteo de 8 alzadas, y con el propio “cerebro”, apretando un botón gigante, para dar comienzo a un show de fuegos artificiales, que hizo las delicias del público, y que puso fin, a una jornada que les será difícil olvidar a los que estuvieron presentes, y ni hablar, para el propio Andrés.

Su destino, aun no se conoce. Sin embargo, se dice que se irá al fútbol chino. El motivo de esta decisión, es que al recibir varias ofertas de cuadros que se podrían enfrentar hipotéticamente a Barcelona, en alguna competición europea, no sería capaz de jugar ese partido, demostrando el amor que siente por la institución.

Para el final, la imagen que nos queda de toda la emoción vivida en la tarde-noche del domingo en el Nou Camp, por lo menos para nosotros, fue verlo a Iniesta, después de todo lo vivido, absolutamente solo, sentado en el círculo central, descalzo, solo con su teléfono, rescatando la última imagen, de una jornada de muchas emociones, y que de seguro, no se la olvida más.

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