La epidemia de coronavirus puso punto final a la temporada de tenis. El miércoles fueron los organizadores de Wimbledon quienes comfirmaron la cancelaciónUn anuncio que devastó a Roger Federer, ganador ocho veces en Londres. Pero el jugador suizo ya ha declarado su intención de regresar el próximo año. «No puedo esperar para volver», dijo en un comunicado de prensa. «Todo lo que está sucediendo ahora solo fortalece el amor  or nuestro deporte».

El 8 de agosto de 2021, Federer celebrará sus 40 años. 

Excepcional longevidad, especialmente porque va acompañada de un nivel siempre impresionante de rendimiento. Es cierto que Federer ya no es el monarca absoluto que gobernó el mundo del tenis durante 310 semanas en el primer lugar en el ranking ATP, incluido un récord de 237  consecutivas. Pero todavía es parte del Top 5 del mundo. Tanto es así que el suizo aún podría agregar gunos registros a su incontable colección. Como el ganador más antiguo de un torneo de Grand Slam, que aún pertenece al australiano Ken Rosewall. El suizo compite en cada torneo con la ambición legítima de ganarlo. Un apetito por las victorias, materializado por 103 títulos ATP, incluidos 20 en Grand Slam, efectividad a través de los años que se explica por muchos factores. El primero de ellos es de una simplicidad absoluta: ama el tenis más que nada, y su estilo de juego le permitió preservar su integridad física a diferencia de un Nadal que a menudo se lesiona con su juego tan potente. Durante las últimas temporadas, Federer ha evitado la arcilla, la superficie que siempre le ha planteado más dificultades. O más bien en el que se encontró con Rafael Nadal. Porque sin el español, es difícil saber cuántos Roland-Garros podría haber ganado el suizo además del único que conquistó en 2009. Por lo tanto, su planificación es ingeniosamente elaborada, con períodos de descanso lejos de cualquier competencia que lo desgaste innecesariamente. Sus objetivos con el tiempo también han cambiado, y ya admitió que el lugar número 1 en el mundo ya no era una de sus metas. 

Federer tiene esta lucidez que le permite conocer sus límites y no tratar de superarlos. ¿Cuánto tiempo puede durar? Una pregunta que el principal interesado ya no parece preguntarse realmente. Así como nunca estuvo interesado en aquellos que lo consideraron en decadencia cuando, del 2013 al 2016, no ganó un solo título de Grand Slam. Federer aún no ha programado el último punto de su carrera. Y no es el Coronavirus, que le ofrece un período de descanso involuntario, lo que lo obligará a hacerlo.        

Federer durante su visita a Chile el año pasado.