No hay muchas palabras, parece que ocurrió ayer una de las más grandes hazañas del tenis nacional: En 1998, Marcelo Ríos se adjudicó la final del Abierto de Miami, consagrándose como el primer latinoamericano en convertirse en número uno del mundo.

Han pasado 19 años y hoy recordamos este tremendo acontecimiento en imágenes: