La primera reflexión que se me viene a la cabeza tras presenciar el desarrollo de esta gran final de la Copa Libertadores fue y seguirá siendo la tristeza que como hincha experimento de pensar como perdimos está inmejorable posibilidad de haber sido testigos presenciales.

Una de las tantas esquirlas que han impactado a nuestro fútbol derivada del estallido social que sacude a nuestro país. Pero la historia se escribió de otra forma.

River Plate estuvo a minutos de coronarse como campeón pero al frente tenía un rival inclaudicable y poderoso. Perdía uno a cero pero su resistencia estaba al límite y el resultado tambaleaba. Y así fue no más. Dos goles de Gabriel en los minutos postreros dieron  un dramático vuelco al partido logrando Flamengo titularse de campeón.

En el hermoso estadio limeño estuvieron  presentes dos estilos tácticos. El campeón más estético, más fino, posiblemente de mejores jugadores y de juego de posesión más pronunciado y otro como River más directo, intenso y físico. Un gran espectáculo y una limpia jornada.

Flamengo: Diego Alves; Rafinha, Rodrigo Caio, Pablo Marí, Filipe Luís; Willian Arao (86′ Vitinho), Gerson (66′ Diego), Giorgian De Arrascaeta (90+4′ Piris da Motta), Everton Ribeiro; Bruno Henrique y Gabriel Barbosa. DT: Jorge Jesus

River Plate: Franco Armani; Milton Casco (77′ Paulo Díaz), Javier Pinola, Lucas Martínez Quarta, Gonzalo Montiel; Enzo Pérez, Exequiel Palacios, Ignacio Fernández (69′ Julián Álvarez), Nicolás De La Cruz; Matías Suárez y Rafael Santos Borré (75′ Lucas Pratto). DT: Marcelo Gallardo

Goles: 14′ Rafael Santos Borré (RIV); 88′ y 90+2′ Gabriel Barbosa (FLA).

Árbitro: Roberto Tobar (Chile)

Tarjetas rojas: 90+5′ Barbosa (FLA) y Palacios (RP)

Estadio: Monumental de Lima, Perú

El partido también tuvo protagonistas chilenos, además de Paulo Díaz como jugador de River Plate, estuvo el equipo arbitral liderado por Roberto Tobar y sus asistentes, Cristian Schiemman y Claudio Ríos, quienes respondieron de gran forma y no tuvieron ninguna injerencia en el resultado o en el trámite del juego. El colegiado chileno respondió igual de bien que la final de ida en la edición del año 2018.

Señalar que los también compatriotas Piero Maza y Carlos Astroza fueron partícipes del videoarbitraje, que tampoco tuvo influencias en el trámite del partido.