El fútbol nacional debe pasar por una de sus peores crisis. Al cierre de los torneos oficiales por una mezcla de estallido social, de visiones políticas, de intereses económicos y temor por las barras bravas, se une un inquietante momento a nivel internacional.

La selección adulta se resiste a jugar un partido amistoso con Perú después de un costoso viaje, la sub 23 no participa en amistosos en España preparatorios para los Juegos Olímpicos, la sub 17 queda eliminada en el Mundial y ahora, en una deplorable actuación, la sub 15 queda fuera sin haber ganado un solo partido. Su última derrota frente a Uruguay consuma esta prematura eliminación.

Hoy es el sorteo para la próxima Copa América y viajó a esta ceremonia el DT Reinaldo Rueda, quien tiene razones sobradas como para tomar decisiones drásticas que ha esbozado.

Pero, en rigor, tampoco fue mucho su aporte.