Y un día perdieron. En la primera semifinal de la Copa del Mundo de Rugby Japón 2019 Inglaterra derrotó a Nueva Zelanda y se metió en la gran final dl torneo.

El duelo disputado en el International Stadium Yokohama, vio al quince de «La Rosa» vencer 19-7 y ahora espera por el ganador de Sudáfrica y Gales para determinar el próximo sábado, quién será el nuevo dueño de la Webb Ellis Cup.

El partido tuvo un comienzo arrasador y a pura potencia por parte de Inglaterra, que tomó la posesión de la pelota y la cuidó hasta el minuto y medio de iniciado el encuentro, cuando marcó el primer try ante un rival dormido. Fue a través de una contra de Elliot Daly ante una floja defensa neozelandesa, en una jugada combinando forwards con backs que terminó con el centro Manu Tuilagi apoyando casi abajo de los palos.

La respuesta de los All Blacks no tardó en llegar. Pero los kiwis carecieron de profundidad y precisión ante un rival que se puso el traje de protagonista reduciendo las virtudes neozelandesas. El XV de la Rosa se mostró compacto, sin fisuras y mostrándose superior en las formaciones fijas y móviles.

Los de Steve Hansen intentaron lastimar con una herramienta de la casa como las patadas, ya sean cruzadas o al cajón, pero de poco le sirvió ante la seguridad mostrada por los tres ingleses del fondo. Un penal de George Ford cerró un parcial de 10 a 0 en favor de Inglaterra en un partido con resultado abierto.

Cuando parecía que los roles se invertían nuevamente fue Inglaterra el que mostró credenciales, presionando con la misma intensidad que imprimió en la primera parte y que lo llevó a poner contra las cuerdas a los actuales bicampeones del mundo que sorprendentemente no supo cómo salir del asedio inglés que volvió a estirar la ventaja a través de un nuevo penal de Ford.

El trámite del partido estaba controlado hasta que un inesperado lanzamiento en un line del hooker Jamie George cayó en las manos del tercera línea Ardie Savea, que marcó un try para resucitar a Nueva Zelanda, que se ponía 13-7 abajo. Después de dos penales de un certero Ford (4/5 marcando 12 puntos y errando un drop) llegó la reacción de Nueva Zelanda en un intento desesperado, pero chocando una y otra vez con el muro defensivo edificado por el XV de la Rosa con Maro Itoje, Jugador del Partido, como un verdadero baluarte.

El tiempo fue pasando y el encuentro terminó de la misma manera que comenzó con los de Eddie Jones dominando en el campo rival. Inglaterra estará nuevamente en una final de Rugby World Cup por cuarta vez en su historia, con el último antecedente del 2007 y con el sueño de repetir el único título logrado en el 2003.

Por su parte, los All Blacks no sólo se quedaron con las ganas de conseguir por tercera vez consecutiva la corona, sino que cortaron una racha de 18 victorias al hilo en RWC, y ya comienzan a despedir a Steve Hansen que dejará su cargo después del partido por el bronce.

Programación del domingo  SEMIFINAL

06:00 Horas GALES V SUDÁFRICA   en el International Stadium Yokohama