El Consejo de Presidentes de clubes en acalorada asamblea y en acuerdo minoritario decidió continuar con los campeonatos en atención a las garantías que el gobierno daba en cuanto a la seguridad para desarrollar el fútbol «en tiempos normales».

Clubes como Colo Colo, entre otros, estaban por paralizar por la situación crítica según lo manifestó su presidente Aníbal Mosa.

Otros como Miguel Nasur estaban por la posición contraria argumentando que la paralización perjudica a los clubes y le «resta alegría a los hinchas en estos momentos críticos».

A pesar de la postura mayoritaria en cuanto a número de clubes, entre ellos los grandes; no alcanzaron el quórum de 4/5 que exige el Reglamento.

Paralelo a esta reunión el SIFUP, realizaba su propia asamblea de capitanes. Al término de ella Gamadiel García señaló que se reunirán en las próximas horas con la directiva de la ANFP y no quiso adelantar cuál fue la decisión adoptada por sus bases aún cuando se filtró que sólo 4 de 40 capitanes habían decido jugar.

El resto no estaba de acuerdo fundamentalmente por entender que las garantías ofrecidas por la Intendencia no son suficientes.

Así las cosas el fútbol está en una encrucijada. La mayoría de los dirigentes no está por jugar en las actuales condiciones pero una minoría reglamentaria impuso su criterio y mandato al directorio para conversar con los jugadores. A a su vez, el SIFUP no desea hacerlo al igual que la mayoría numérica de los clubes.

Una situación difícil de resolver y de entender. En el seno de la Asamblea de clubes se desestimó la idea de hacer una gran liga con 32 clubes.

El suspenso sigue pero todo hace pensar que por esta semana no habrá fútbol profesional y probablemente tampoco en mucho tiempo más. En horas de la noche lo sabremos.