Noche de martes en la NBA con seis partidos que dejaron mucho para el comentario, como dos récord personales y una sanción ejemplar por parte de la organización a John Collins.

Se trata ni más ni menos que de una multa deportiva que le prohibirá jugar en los próximos 25 partidos de los Hawks en la temporada regular. ¿La razón? No superó un control antidrogas ya que se le detectó en el organismo una hormona de crecimiento prohibida. De esta manera, Atlanta pierde a un jugador que se ha convertido en pieza importante del sistema, a partir de una producción compuesta por 17 puntos y 8,8 rebotes.

Collins es el tercer jugador que la NBA suspende por no superar un control antidoping en el lapso de los últimos tres meses, sumándose a Wilson Chandler (Ipamorelin) y DeAndre Ayton (diurético).

En lo deportivo, Los Angeles Lakers siguen con su racha ganadora y vencieron por 112-118 a los Chicago Bulls en otra portentosa actuación de LeBron James, quien con 30 puntos, 10 rebotes y 11 asistencias firmó otro triple-doble su tercero consecutivo y esta aportación individual permitió también a Lakers conseguir el sexto triunfo consecutivo y tener la mejor marca de la liga.

En tanto, Gordon Hayward empató el récord de su carrera con 39 puntos, haciendo sus 16 intentos de 2 puntos, y los Boston Celtics ganaron su quinto juego consecutivo al detener a los Cleveland Cavaliers 119-113. La victoria permite a los Celtics poner su marca en 5-1 en lo que va de temporada y ascender al primer lugar de la División Atlántico de la Conferencia Este, empatando a los Sixers de Filadelfia, que tuvieron jornada de descanso.

Por su parte, Trae Young anotó 28 de sus 29 puntos en la segunda mitad, Jabari Parker agregó 19 puntos y los Atlanta Hawks pasaron la suspensión de John Collins para romper una racha de tres derrotas consecutivas con una victoria 108-100 sobre el San Antonio Spurs.

Otro hecho destacado fue que Devonte Graham anotó un récord personal de 35 puntos, en tanto  Bismack Biyombo proporcionó una gran chispa desde la banca para que los Charlotte Hornets lucharon contra un déficit de 14 puntos en el cuarto final, para vencer a los Indiana Pacers 122-120 en tiempo extra.