Se nota la mano de Mario Ledesma. Pese a perder ante los mejores del mundo, por 46 a 24 en Nelson, los Pumas jugaron de igual a igual ante unos renovados All Blacks, anotando tres ensayos y demostrando un juego dinámico y vertiginoso.

Y es que ganarles a los bicampeones mundiales en su tierra parece misión imposible. Los de negro llevan 3 victorias en los mismos partidos jugados y ya se alejan en la tabla. Al parecer lo que está en cuestión es quién se quedará con el segundo lugar y por lo demostrado en cancha, los Pumas se hacen como candidato.

El comienzo fue parejo, y sobre todo duro con tres jugadores de los All Blacks lesionados en los primeros 15 minutos: Brodie Retallick, Ngani Laumape y Ben Smith. Los locales abrieron el marcador con un penal de Richie Mo’unga, el mejor jugador de la temporada del Super Rugby.

Los Pumas intentaron levantar cabeza y tuvieron su ataque que recibió en la izquierda Ramiro Moyano que en una gran corrida con amague de izquierda a derecha se mandó por afuera para marcar el primer try del partido. Poco duró la alegría, ya que 3 minutos después un ataque profundo de los hombres de negro abrió la defensa y entró Nehe Milner-Skudder por la derecha para poner su casa en orden. A los 30′ de juego TJ Perenara apoya el segundo para los oceanicos. Luego de esto Los Pumas tuvieron unos minutos y un par de ataques.

El complemento fue una verdadera guerra. Los Pumas propusieron su juego, mantuvieron varios minutos la posesión del balón, ganando metros y encontrando espacios para marcar. Pero los All Blacks son los All Blacks. Cada vez que los argentinos apoyaban en el ingoal contrario, minutos más tarde los neozelandeses los hacían de vuelta.

Se nota mucho en este equipo la mano de Mario Ledesma, porque las formaciones fijas están volviendo a ser un factor importante de obtención más allá de que en este último partido el scrum no fue el mejor. También se nota un cambio de confianza en el resto del juego y eso hace que el equipo se potencie hacia arriba.

Pese a la derrota, Los Pumas lucharon en un partido histórico para el equipo, ya que el apertura Nicolás Sánchez alcanzó los 653 puntos, superando los 651 de Felipe Contepomi y convirtiéndose así en el máximo anotador histórico del equipo nacional.

Nueva Zelanda, campeón de los dos últimos mundiales y el equipo más fuerte del rugby, es un rival hasta ahora imposible de superar para Argentina, que se ha enfrentado a ellos en 27 ocasiones, perdiendo en 26 de ellas, todas menos un empate 21-21 conseguido en 1985 en Buenos Aires.

La gira oceánica sigue. El próximo sábado deben medirse ante Australia en Gold Coast. Los Wallabies vienen de derrotar a Sudáfrica, por lo que es un partido clave para seguir en la competencia por el segundo lugar, porque al parecer a los All Blacks, nadie le quita la copa.