El segundo duelo de los cuartos de final de la Copa del Mundo de Rugby Japón 2019, fue un partido tan disputado como el que se esperaba, con comienzo cerrado, frenético, luchado en todos los sectores y estratégico.

Así fueron los primeros minutos en el Tokyo Stadium, donde se enfrentaban la defensa más sólida del torneo hasta el momento (Irlanda que solo recibió dos tries en la fase de grupos), contra el bicampeón vigente Nueva Zelanda, siempre candidato a la corona y frontal y contundente en sus ataques.

El condimento adicional era que los del Trébol habían logrado vencerlos dos veces en los últimos tres años. Los dirigidos por Schmidt buscaban llegar a semifinales por primera vez en su historia y los All Blacks estirar un invicto en RWC que ostentan desde aquella derrota con Francia en 2007.

Irlanda salió a presionar en todos los sectores del terreno y Nueva Zelanda aguardó con paciencia. Cuando todavía se estaban acomodando en la cancha, Richie Mo’unga con un penal sencillo, abrió el marcador. Tras la paridad inicial, los All Blacks encendieron los motores. A todo ritmo y conducidos con vértigo y precisión por la pareja de medios, fueron construyendo lentamente su plan de juego. Dos veces llegó al ingoal con idéntica fórmula: jugada de fases continuadas y la inteligencia de Aaron Smith, el nueve, para escabullirse dos veces en la línea de cinco verde y llegar al try.

Con un plan de juego sencillo (siempre tener más jugadores en todos los sectores de la cancha con un ritmo arrollador, más precisión y velocidad en los pases), los dirigidos por Steve Hansen fueron dominando y controlando el juego. Un nuevo try de Beauden Barrett en un veloz contraataque, luego de un error de la línea de tres cuartos de Irlanda en ataque, pareció dejar el encuentro casi definido 22-0 en favor de los campeones del mundo, resultado con el cual se fueron al descanso.

Dada la superioridad de los neozelendeses en la primera mitad, quedaba por ver con qué actitud saldrían al segundo tiempo los hombres de Joe Schmidt. Pero los All Blacks no aflojaron el ritmo y continuaron aplicando la misma receta exitosa: juego de fases continuadas con los backs, combinación con los forwards, rucks y pick and go para terminar con superioridad numérica y llegar al ingoal del Trébol. Sobre el final los irlandeses consiguieron a puro amor propio y entrega, llegar dos veces al ingoal (Robbie Henshaw y un try penal) para establecer el 46-14 final.

“Si salimos con la actitud correcta vamos a ser difíciles de frenar”, había adelantado Sonny Bill Williams en la previa. Y no se equivocó. Veinticinco años después del primer encuentro mundialista entre ambos, con victoria de los All Blacks 43-19 en lo que fue el debut con dos tries del recordado Jonah Lomu, Nueva Zelanda estiró su récord ante Irlanda a 29 victorias en 32 partidos (1 empate y dos derrotas).

De esta manera, los All Blacks se enfrentarán en semifinales a Inglaterra -que dejó en el camino hoy a Australia-, el sábado 26 de octubre en el International Stadium

Programación del Domingo  por cuartos de final

04.15 – Gales vs Francia

07.15 – Japón vs Sudáfrica