En un entorno relajado, aprovechando una de sus visitas a la familia que tiene en Santiago, nos contó un poco más quién es Gaspar Hernández Chihuana, de sus inicios deportivos, de sus logros y expectativas, quien actualmente tiene 18 años, vive con su familia en Viña del Mar y es estudiante de Kinesiología en la UVM.

Gaspar Hernández¿Cómo te iniciaste en esta disciplina del Básquetbol?

Mi padre también jugó básquetbol, en el equipo adulto y en el sur, logrando ser preseleccionado. Yo comencé a los 5 años a acompañarlo a los partidos, de ahí que me comenzara a nacer el amor a esta disciplina. Luego entré al colegio y empecé a participar en talleres de básquetbol y a los 2 años de haber ingresado al colegio me contactaron del Boston College. En el año 2009, cuando un profesor del Alicante, que también trabajó en el Boston College, vio que tenía condiciones, habló conmigo y me dijo que me fuera aprobar, fui y me gustó el club. Ahí empezó mi carrera. Tenía como 9 años.

En todo caso vengo de una familia deportiva. Mi abuelo paterno fue seleccionado nacional de atletismo. Por el dado de mi madre, está la música. Toco algunos instrumentos, como la guitarra y la batería, es mi hobby.

¿Por qué el Básquetbol y no otro deporte?

Probé el futbol a los 13 años.  Igual fue un poco problemático elegir entre el fútbol y el básquetbol, pero finalmente elegí el básquetbol, porque me apasionaba más.

¿Tienes algún ídolo en el deporte?

Sí, en básquetbol me gusta LeBron Raymone James, de la plantilla de Los Angeles Lakers,  por su esfuerzo y sacrificio desde chico. Su familia no tenía tantos recursos, pero él entrenaba, era puro esfuerzo.

¿Quién ha sido tu pilar?

Mis padres. Ellos me han apoyad siempre, han estado ahí, dándome consejos. Mi papá desde los 10 años que entrenaba conmigo y desde los 12 entraba conmigo a lanzar. Por lo mismo que soy considerado uno de los mejores lanzadores del Chile.

Gaspar Hernández

¿Cómo fue ese cambio de De Santiago a Viña?

Hace dos años atrás mi coach conversó conmigo y mi padre comentándonos que la mejor opción para conciliar los estudios con el deporte era la UVM (Universidad Viña del Mar), que apoya fuertemente a los deportistas, de ahí vino la decisión de venirnos a Viña. Igual tuve varias ofertas de otras universidades, pero para los deportistas la mejor era la UVM.

Al principio mis padres me querían mandar solo, pero afortunadamente decidieron venirse conmigo y eso me gustó mucho, porque igual los habría echado de menos. Para mi mamá fue un poco difícil porque tiene a toda su familia acá en Santiago, en cambio mi papá era el más contento de todos con este cambio de ciudad.

¿Cómo concilias los estudios con el deporte?

Los primeros dos meses de universidad fueron bien complicados, porque nos tiraron toda la materia, pero me fui organizando, me hice mis horarios para estudiar, para entrenar, para comer, entre otras cosas. Lo tuve que hacer para poder pasar bien el año.

Ya cursé el segundo año de carrera, en el que puede elegir el horario y las materias para el segundo semestre. En el primero, afortunadamente el horario que me pusieron no fue malo para poder cumplir con mis entrenamientos, los que normalmente realizo los días lunes, miércoles, jueves y viernes. Los martes es mi día de descanso, especialmente cuando me ha tocado jugar un día lunes, y aprovecho ese día para dejar las materias más difíciles para estudiar. En Sportiva tenemos varios partidos en el año y se juegan el día lunes, entonces el martes descanso.

Respecto a los entrenamientos diarios, el que quiere puede ir a un entrenamiento personalizado con el coach de 4 a 5 y media de la tarde. Mi equipo adulto se motiva y vamos. Es un entrenamiento para mejorar las clínicas individuales, que consiste en lazar desde un bote. Es mi parte favorita, porque me encanta lanzar, igual me gusta hacer pesas, pero al lanzar me siento bien.

Gaspar Hernández¿Cómo ha sido tu participación en la Selección?

Participé en la Selección Nacional de Básquetbol en octubre del año pasado. Llegar a ella fue el resultado de un gran esfuerzo. El año 2017 entrené harto para, mejorar individualmente, y cuando llegué a Sportiva me hice notar más, logrando buenos números.

Me contactó un día sábado el entrenador de la Selección, Daniel Frola, a quien le gustó mi juego, para invitarme a formar parte de la preselección. Un día domingo que había que jugar contra los Leones algunos de los jugadores no pudieron asistir por encontrase jugando en el extranjero, me incorporan a mí en la lista definitiva. Estaba muy contento y pensé altiro que esta era mi oportunidad.

Háblanos de tus récords

El 2015 fue mi primer récord en la Sub 15, pero en ese tiempo no había tanta estadística como hoy por lo que no fui muy nombrado. En ese momento jugamos contra la Católica y yo metí 12 triples.

El primer récord que se supo de mí fue el que logré jugando en Sportiva contra Arturo Prat en San Felipe, llegando a 10 triples en 19 minutos, el más rápido de todo Chile. En un spot en básquetbol.cl comentaron sobre este récord, refiriéndose a mí como el cuarto jugador, el más joven y el más rápido, en conseguir los 10 triples a nivel nacional.

El segundo récord fue de más triple con 35, siendo anteriormente el máximo 32. Luego vino el récord que rompí al final del Domani, en el que logré 92 triples.

Son récords que nunca me esperé, pero contento, porque me gusta el básquetbol, me gusta mejorar, me gusta esto. Me motiva. Sé que uno puede dar más de lo que tiene.

¿Cuáles son las alegrías y tristezas que te ha traído el deporte?

Una de mis más grandes alegrías fue haber salido campeón en el Domani 2017, donde tuve la presión de jugar bien y verme bien en la cancha. Fue una final muy dura. Jugamos con 6 jugadores, yo jugué los 40.  Ahí fue donde salió mi primer premio.

Mi mayor tristeza, creo que fue no haber quedado en la selección del 2015, porque me había preparado bien. Estuve tres veces en el proceso. Al final, de los 15 jugadores que éramos, debían quedar 12 y yo estuve dentro de la lista que quedaron fuera. Al principio me afectó, pero después lo tomé como una experiencia para mejorar. Ese mismo año repetí de curso porque el colegio no me apoyaba mucho en lo deportivo.

¿De acá a 4 años más dónde te ves? ¿Cuáles son tus expectativas?

Bueno, mis expectativas siempre es mejorar como jugador y como persona. No siempre quedarme con lo que tengo, siempre dar más en todo sentido. En términos deportivos, me gustaría verme fuera del país, sentir lo que es jugar fuera. Me gusta Argentina, Brasil, España. Me gusta Argentina, porque tengo amigos y estuve un año con mi mamá cuando era chico. Y si no, igual me ha ido bien en Chile, pero me gustaría estar en la selección para representar a mi país. Mientras tanto, seguiré entrenando para mejorar aún más, y quizás, cuando salga de la universidad me cambie de región. Sería lindo irme al sur si me quedo en Chile, irme a Ancud. Me gusta la ciudad, el equipo y lo que ofrecen.

Figura del Domani mano a mano con Matías Escobar

Publicado por Faro Deportivo em Quinta-feira, 7 de fevereiro de 2019

Por Matías Escobar Menanteau