Muchas dudas, escasas convicciones es el título que elegimos, pues no deja de sorprender y desconcertar, en buena medida, las decisiones que en los últimos tiempos han surgido de parte del técnico Reinaldo Rueda, que inequívocamente conducen al criterio que estamos frente a una persona irresoluta, débil de carácter y fundamentalmente muy cambiante en asuntos que son decisivos para el devenir de la Selección.

Por ejemplo, apenas llegó a Chile, Rueda dio señales respecto a Claudio Bravo y a su no convocatoria, con declaraciones bastante confusas y nunca aclaradas. El colombiano llevó a cabo nominaciones que aparentemente fueron una manera de forzar las decisiones del portero chileno, privilegiando, incluso, en ésta disputa en el camarín, los actos conductuales de Arturo Vidal, poniéndolo por sobre el deseo de Bravo de tener un plantel cohesionado desde el punto de vista disciplinario con líderes positivos.

Ese manejo de Rueda fue deficiente. Fue malo con los que jubiló anticipadamente como Valdivia, Paredes, entre otros jugadores que ya han pasado los 30 años de edad. Sin embargo convocaba a jugadores que sobrepasaban ese límite etario. A lo anterior se suma el manejo que hizo en su momento de Marcelo Díaz, tema que Rueda lo declaró escuetamente como un “caso cerrado”. A ello se suma al mal manejo que se hizo de Eduardo Vargas.

Todo esto conduce a una convicción: estamos frente a una persona que no es clara y que no es firme ni determinante en la toma de decisiones.

A lo anterior se suma ahora el anuncio que Claudio Bravo se incorporaría nuevamente a la Selección, como una posibilidad cierta. ¿Otra vuelta de carnero del caleño?

Sin perjuicio de criticar éstas cosas que son exógenas al juego pero que inciden en él, apunto fundamentalmente a la forma en que ha jugado la Selección sus partidos amistosos hasta el momento, lo que hace pensar que no estamos frente a un proceso exitoso y que puede terminar de mala manera dentro de las competencias futuras internacionales, cuales son la Copa América y, posteriormente, las clasificatorias mundialistas.

Punto aparte merece un vistazo a la situación actual de Alexis Sánchez. A sus escasas posibilidades de continuar en el Manchester United inglés, equipo de discreta participación en la Premier League, se suma su lesión en el tobillo derecho. Se encienden las alarmas en la Selección, pues el tocopillano venía de recuperarse de una rebelde lesión en la rodilla que lo tuvo bastante tiempo inactivo.

En las últimas horas el parte médico definirá la presencia o no de Sánchez en la Selección con miras a la Copa América de Brasil.