Los juegos Panamericanos de Lima 2019 fueron los primeros del chileno Neven Ilic como presidente de Panam Sports. Una empresa que fue un doctorado acerca de como sacar adelante una tarea en extremo compleja. Ilic se pasea contento por el hotel de Lima, convertido en centro de operaciones de Panam Sports. Todas las mañanas pasa al comedor donde desayunan dirigentes de los 41 países de la organización. Saluda mesa por mesa con calidez. Un gesto que todos agradecen y que diferencia enormemente a este timonel de la distancia que mantenían sus antecesores. A Mario Vazquez Raña había que pedirle audiencia. A Neven Ilic lo abrazan en los pasillos.

La presión de los dos últimos años parece haber quedado atrás. El dirigente deportivo disfrutó de los juegos y fue secundado en todo momento por su señora, Mónica Vigil, encargada de todos los detalles en su calidad de anfitriones del evento. Mas sereno Ilic analiza los Juegos y el futuro del evento.

«Esto parte como un desafío hace dos años, donde la esperanza de tener unos juegos de alto nivel era complicada y con un riesgo no menor. Y lo que hemos encontrado en estos quince días son unos Juegos que me llenan de orgullo, donde el Perú cumplió a cabalidad con todo lo que le exigimos y propusimos. La infraestructura con la que se quedan, la alegría del pueblo que llenó los estadios, la calidad de los atletas. Es difícil encontrar un punto bajo» fueron las palabras de conclusión de Ilic horas antes de la clausura.

Durante la ceremonia, y en un emotivo mensaje, calificó estos juegos como los mejores de la historia, por el legado y la organización, por la alegría del pueblo peruano y los resultados deportivos.

«Creo que son unos juegos con una vara muy alta para Santiago. El nivel de los atletas le dio un marco muy especial a algunas competencias, sobre todo a algunas muy relevantes como el atletismo, ver a grandes velocistas que estamos acostumbrados a ver en Juegos Olímpicos… verlos en panamericanos fue motivo de mucho orgullo».

Acerca de las diferencias con otros eventos anteriores, donde grandes potencias como Canadá han mostrado la cara de la magnificencia en infraestructura, Neven Ilic destaca que otros aspectos también son interesantes de tomar en cuenta a la hora del balance.

«También fue un acierto traer a grandes glorias del deportes, invitarlos a premiar y ver las caras de los atletas, recibir su medalla de Carl Lewis era difícil de describir, así que mi balance es uno que me llena de orgullo, creo que el nombre de Panam Sports queda muy alto y el de los Juegos también. Me voy contento y feliz «.

Consultado acerca de la tarea que le queda a Santiago 2023 «es obviamente dura, la vara quedó muy alta. Es una obra, desafío e inversión mayor y le vamos a exigir igual que le exigimos a Perú. Nuestra posición es seguir elevando el nivel de los juegos, que no está indexado necesariamente a una enorme inversión, sino también en como se involucra el país, la calidad del espectáculo. Nuestra visión hacia Santiago es construir los juegos que nosotros queremos ver.»

Luego de Tokio 2020 vendrán elecciones en Panam Sports. Por los resultados de Lima 2019 y por como se ha desenvuelto Neven Ilic con la familia panamericana, involucrando a cada comité olímpico personalmente, es difícil imaginarse que pueda tener algún competidor.