Terminó más rápido de lo que se esperaba el 148ª Open Championship que se disputa en la desafiante cancha de Royal Portrush para Joaquin Niemann, al no lograr pasar el corte esta madrugada de viernes en Chile.

Era la primera vez desde 1951 que la batalla por la Claret Jug se escenifica en Irlanda del Norte. Ahí, en la tierra de Rory McIlroy, Joaco llegaba con la intención de dejar su huella en una semana que está siendo marcada por la lluvia y el viento, circunstancias que finalmente  lo condenaron.

Tras el mal jueves, el chileno debía jugarse todas sus cartas este viernes, pero la dificultad de la cancha, y un clima cambiante por minutos, no le hizo las cosas más fáciles y pese a mejorar, terminando con par de la cancha, el +5 del primer día le pasó la cuenta.

“La verdad es que lo pasé bien, sé que pudo haber sino bastante mejor, pero estoy contento de ir sumando experiencia, ojalá que sirva para terminar con todas las ganas este año”, señalo el chileno y agrego: “es un golf totalmente distinto, es complicado porque los greens son lentos, hay viento, la lluvia, sacarse y ponerse la chaqueta, es complicado, hay que tomarse su tiempo. Creo que hay que acostumbrarse un poco”.

Según lo señalado por Niemann, sus pasos a seguir son descansar al menos dos semanas y volver a inicios de agosto para competir en el Whyndam Championship, el último certamen de la temporada regular del PGA Tour.