Después de un año 2018 menos que discreto, Chile debuta éste año con una derrota ante México, jugando un mal segundo tiempo, sin ideas claras, sin un estilo de juego definido. Todo ello ad portas de una nueva versión de Copa América, a jugarse desde el 14 de junio en Brasil.

Una dura derrota, que deja pocos jugadores rescatables, muchas dudas y, hemos de esperar, muchas enseñanzas para no reiterar una y otra vez los errores que tienen a la “Roja” con un futuro incierto.

Rueda ha apostado por Erick Pulgar como volante, pero el jugador no ha estado a la altura de un seleccionado nacional. Rueda se equivoca una y otra vez dándole confianza a un jugador que, frente a México, fue el más bajo de los volantes, en especial en el paupérrimo segundo tiempo de nuestra selección.

Pedro Pablo Hernández se equivocó en el segundo tiempo ante los aztecas, provocando un penal y siendo responsable del gol de Lozano.

En defensa bajo nivel de Eugenio Mena, y en ofensiva Iván Morales demostró que no está al nivel de una competencia internacional. Estuvo impreciso, poco conectado con el encuentro y su aporte fue casi nulo.

Hasta la fecha las estadísticas no ayudan al colombiano. Los números son pobres, pero más allá de eso, lo que preocupa es la falta de un estilo de juego definido, preocupa el futuro de nuestra selección. A fin de cuentas ¿Qué busca Reinaldo Rueda?, ¿Cuáles son sus objetivos?

Pareciera que el equipo de Rueda está constantemente en proceso de recambio, en período de construcción. Los resultados son discretos, y aun así Rueda ha declarado que lo importante es la Copa América y el Mundial de Qatar. Loable, pero alejado de la realidad. Chile juega mal.

La selección elabora poco en la cancha, no tiene gol. Pierde gran cantidad de tiempo en jugadas intrascendentes. Ante México, aparte de los mencionados anteriormente, se vió a un Nicolás Castillo activo, pero muy solitario. Uno que otro buen desborde de Mauricio Isla, un Charles Aránguiz que maneja bien el balón, un Arturo Vidal intenso pero algo agotado, y algunas buenas intervenciones de Arias en el arco, no son suficientes para formar una selección sólida y con convicciones futbolísticas.

La Copa América podría ser el apretón más importante para Rueda. Una mala actuación en Brasil podría provocar novedades en la banca de la “Roja”. Rueda ya no tiene más tiempo para experimentar.