El gobierno del país oceánico ha dado luz verde para el retorno del deporte profesional con algunas restricciones. La crisis sanitaria parece estar cada vez más controlada por las autoridades acercándose la fase 2 de forma desescalada.

Los fanáticos de la ovalada celebraron el anuncio de la Federación de rugby de ese país (NZR) sobre el relanzamiento del Super Rugby, la competición de las franquicias del Hemisferio Sur, pero únicamente con equipos neozelandeses.

Blues, Chiefs, Crusaders, Highlanders y Hurricanes se enfrentarán de este modo en diez fines de semana, en partidos de ida y vuelta. Todos los partidos se desarrollarán a puerta cerrada, precisa la federación, que todavía no ha fijado una fecha de reanudación.

Hay que recordar que esta competición normalmente la componían a 15 franquicias divididas en tres conferencias de cinco equipos: Nueva Zelanda, Sudáfrica/Argentina y Australia/Japón. “Desde que el país anuncie la fecha en la que entremos en el nivel dos, podremos confirmar la fecha del inicio del Super Rugby local”, explicó la NZR.

Una vez decretada la fase 2 en Nueva Zelanda los jugadores necesitarán al menos 3-4 semanas de preparación con contacto para el inicio de los partidos. Desde la NZR siguen trabajando para ver cómo pueden afrontar las otras competiciones del país como la Mitre 10 Cup y Farah Palmer Cup. Además queda pendiente de resolución sobre qué pasará con los test matches previstos para el mes de agostos con el Rugby Championship.