Suiza y Suecia, buscaban al séptimo habitante de los cuartos de final de esta Copa del Mundo, Rusia 2018, en el Zenit Arena, de San Petersburgo. El elenco sueco, se vio mejor en los primeros 10 minutos de partido, con Berg, teniendo las dos primeras ocasiones para abrir la cuenta, sobre todo a los 8, cuando Toivonen lo deja en posición de gol dentro del área, pero su derecha se va totalmente desviada, cuando era más fácil embocarla adentro.

Suiza, intentaba inquietar a través de Shaqiri, aunque en un comienzo se mostró algo impreciso. A los 28, Sommer, el meta suizo, está sensacional para evitar con su mano izquierda, el primer gol del partido, luego de la zurda de Berg. A los 33, el volante suizo del Arsenal, Xhaka, prueba de distancia, pero su disparo se va cerca sobre el travesaño.

A los 38, suiza está cerca, cuando una doble pared entre Zuber y Dzemaili, deja a este último en posición de gol, dentro del área, pero su violenta derecha se va por arriba del arco. A los 40, Ekdal se lo pierde solo dentro del área, ante el centro de Lustig, pero su volea la manda a las nubes.

De esta manera, se termina una entretenida primera parte, aunque sin goles. Estaríamos siendo injustos, si manifestáramos que suizos y suecos, no intentaron abrir el marcador. Tal vez, dejaron el grito sagrado para la segunda mitad, veremos.

Los segundos 45 minutos, se iniciaron, con una gran maniobra individual de Forsberg, a los 50, en la mitad de la cancha, pero que culminó con una zurda muy alta de Toivonen, el hombre que le anotó a los alemanes.

A los 66, llegó el gol, y fue para Suecia, a través de su mejor hombre en estos 21 minutos jugados en el segundo tiempo. Pareció que Anderson, el técnico sueco, le dio instrucciones específicas para que tomara las riendas del asunto. Desde el comienzo de la etapa complementaria, Forsberg, se hizo cargo de la conducción, y ya antes de su conquista a los 66, con un remate a la entrada del área, que da en Akanji, desgraciadamente para los suizos, porque el disparo de Forsberg, no le ocasionaba dificultades a Sommer para atrapar la pelota, el volante ofensivo sueco, había llegado dos veces a la portería rival, con cierta peligrosidad.

Como era de suponer, el elenco suizo acusó el golpe, y con más ímpetu y amor propio que otra cosa, se fue en busca de la igualdad, con mucho centro aéreo, y con algún remate de lejos, pero en general con poca claridad. Sólo la jugada del minuto 79, hizo peligrar la portería del notable arquero sueco, cuando el cabezazo de Drmic, provocó un zafarrancho a pocos metros de la línea de gol, despejando el peligro Granqvist, cuando podía pasar cualquier cosa.

 Con los suecos bien plantados en zona defensiva, y con Suiza buscando con desesperación, se llegó al minuto 90, cuando el cuadro helvético tuvo la última a través del gigante Seferovic, que ya se encontraba en cancha, pero su golpe de cabeza es magníficamente controlado por la figura de la cancha, el portero sueco, Olsen.

La última maniobra del encuentro, tuvo la intervención del VAR., toda vez que el esloveno Skomina, marcó penal de Lang, ante la escapada de Olsson en solitario. Tras un par de minutos de determinación, y con Skomina aprovechando de desplegar todo su histrionismo, el esloveno se retracta y marca sólo tiro libre a la entrada del área, en otra adecuada participación del Video Asisstant Referee. Luego del tiro libre, Suecia se ratifica como el séptimo seleccionado en cuartos de final, con la esperanza de repetir lo de Estados Unidos 1994, donde accedieron a semifinales.

Suiza: Sommer; Lang, Djourou, Akanji, Rodríguez; Behrami, Xhaka, Dzemaili (Seferovic), Shaqiri, Zuber (Embolo) y Drmic. DT Vladimir Petkovic.

Suecia: Olsen; Lustig (Krafth), Lindelof, Granqvist, Augustinsson; Svensson, Ekdal, Forsberg (Olsson), Claesson; Toivonen y Berg (Thelin). DT Janne Anderson.

Goles: 66 Forsberg (Suecia).

Árbitro: Damir Skomina (Eslovenia)

Estadio: Zenit Arena.

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