Finalmente otra muerte terminó enlutando una vez más al Rally más famoso del mundo. El piloto de motos neerlandés Edwin Straver, de 48 años, falleció este viernes a causa del accidente sufrido en la penúltima etapa del Dakar, la número 11, disputada el pasado 16 de febrero en Arabia Saudí.

El corredor había quedado en coma y con una fractura en una vértebra cervical superior. Los daños habían sido de extrema gravedad por lo que siempre se temió un desenlace fatal por lo crítico de su estado. Y así fue como sucedió en un hospital de los Países Bajos, donde estaba internado desde el día del accidente.

Esta muerte se suma a la del piloto portugués Paulo Goncalvez, quien también en la categoría motos sufrió una caída que lo dejó sin nunca recuperar al conciencia hasta su fallecimiento minutos después.

Straver participaba en su tercer Dakar. Y a pesar que se dio de inmediato la voz de alarma y el personal a cargo de un helicóptero medico llegó momentos después de la caída, Straver, quien ganó el año pasado en la categoría Original, y en el momento del accidente ocupaba la cuarta plaza, nunca pudo recuperarse. Poco antes del accidente, consultado por el fallecimiento de Goncalvez, había dicho que no pensaba “arriesgarme demás” para defender su título.

Tras la muerte del portugués, Straver declaró “si no lo puedo ver claro, no paso sobre la duna. Todos sabemos que este es un deporte de riesgo, pero intentamos pensar lo menos posible en ello. Trato de ir con el mayor cuidado, aunque incluso entonces algo puede ir mal. Aceptamos estos riesgos, porque si no es mejor quedarse en casa”.

Palabras premonitorias de un piloto que hoy pasa a engrosar la larga lista de muertes por accidentes y atentados en el Dakar.