Una de las referentes del ciclismo a nivel nacional es Paola Muñoz. Oro en la ruta de los Juegos Suramericanos Santiago 2014 y con dos participaciones en la máxima cita deportiva, los Juegos Olímpicos. Paola siempre ha sido protagonista del deporte nacional, tanto por sus medallas y logros como por su sinceridad a la hora de conversar sobre la actividad que llena su vida.

Embarazada de su segunda hija, Amanda, a quien espera recibir los primeros días de febrero, aborda aquí su futuro en el alto rendimiento y el del ciclismo chileno en el actual escenario social. Todo mientras sigue con su entrenamiento durante el embarazo.

Considerando tu gran carrera deportiva, ¿pretendes volver a competir en el alto rendimiento?

“Sí, es algo que se da por hecho. Tengo el apoyo de toda mi familia para poder retomar mí entrenamiento de alto rendimiento después que nazca Amanda, porque nos dijeron que hay un noventa por ciento de probabilidades que sea niñita. Por su parte, el Ministerio del Deporte me entrega por un año apoyo con la beca PRODDAR para rendir, pero en todo caso espero volver mucho antes”.

Con todo lo que ha vivido el ciclismo nacional ¿Cómo ves la situación actual de esta disciplina a nivel nacional?

Es vergonzoso los que nos tocó vivir a través de nuestra federación por su mala dirigencia, sobre todo la del vicepresidente y su esposa, quienes la llevaron no sólo a la crisis sino que además a su desafiliación por parte del COCH, algo terrible e ignominioso para el resto de las federaciones. Nos convertimos en el patito feo. La UCI (Unión Ciclista Internacional), con el afán de apoyar y sacar a la federación de esta situación, viaja desde Suiza a Chile, revisa los antecedentes para entender por qué el Comité la desafilia y al darse cuenta de que no cumplía con ciertos requisitos determina suspenderla provisoriamente y le da el castigo de exclusión a todos los dirigentes de la federación, a los actuales y a los que estaban hace cinco años atrás, quedando todos en manos del presidente del Comité Olímpico y de su equipo de trabajo para todo lo que son las inscripciones y proceso selectivo mientras se instala la nueva federación. Pero claramente se necesita resolver para no entorpecer la disciplina y a los deportistas, quienes son lo más perjudicados”. 

En el país se está viviendo una situación compleja. ¿Qué piensas de lo que se está viviendo en Chile?

“Creo que estamos en una crisis muy grande. Las manifestaciones han sido muy lindas. Ha llegado mucha gente al sentirse abandonada por el Estado. Pero el vandalismo opaca esta revolución de la gente. Pienso que es un tema complejo de abordar, sobre el que hay que tirar números, porque sin duda que el presupuesto del país se va a ver afectado en lo que es deporte, mirándolo desde mí área, por los daños que se han ocasionado. Está claro que los recursos del Estado tendrán que ser redistribuídos y uno de los que equipos que van a sufrir las consecuencias será el de los deportistas de alto rendimiento. No obstante, entiendo que para poder tener un mejor Chile y que la sociedad se sane hay que manifestarse.  A nosotros no nos queda más que seguir trabajando, ya que no podemos parar ni un día para ir a pararse a la Plaza Italia, porque va en desmedro de nuestro rendimiento. Ya se lleva más de un mes en esta situación y creo que en el país estamos pobres, por lo que es necesario que el gobierno de respuestas concretas y por otro lado que la gente entienda que hay instancias de votar y que para esas instancias debe informarse para poder tener un voto con autoridad y no tener que pelear luego en el aire”.

En estos momentos estas con siete meses de embarazo, ¿qué te lleva o motiva a continuar entrenando pese a tu estado?

“Llevo veinte años corriendo en bicicleta y uno termina adoptando un estilo de vida. Con mi hija anterior, Javiera, que ya tiene trece años y es seleccionada nacional de clavados, viví la misma rutina. Si bien bajaba las intensidades y las cargas, siempre continúe con el ejercicio, es algo que se trae arraigado y no lo puedes sacar de ti. Estoy acostumbrada a trazar metas y objetivos de corto, mediano y largo plazo, lo que en esta etapa de los nueve meses, también me ha tocado vivir, construyendo  un plan de entrenamiento junto a mi entrenador, Oscar Commentz y al doctor Masami Yamamoto, quien se ha encargado de ir viendo todos los parámetros de hasta dónde puedo llegar. Descanso en ellos, porque son los especialistas y no tengo nada que discutirles. Hay especialistas detrás monitoreando siempre y ves que se puede, hay que tener las ganas o darte las ganas, porque el embarazo igual te da sueño, y confiar en la gente que sabe y en tu cuerpo que te habla. Además, si uno está bien el bebé no tiene por qué estar mal”.

¿Cómo es tu sistema de entrenamiento en el embarazo?

“Mi entrenamiento consta de gimnasio tres veces a la semana, aplicando más que nada la técnica, ya que bajamos todos los kilos. Estoy trabajando prácticamente con la pura barra, realizando santadillas profundas, también press banca. Los días martes y jueves estoy haciendo yoga, trabajando la respiración y haciendo conexión directa con el bebé en cada uno de los movimientos de las secuencias que hago. Y los fines de semana los estoy dejando para pedalear. Lo que también hago es caminar mucho, recorro como diez kilómetros entre todos los tramites que hago diariamente, monitoreando mí reloj para no pasarme de ningún límite, pero sigo haciendo mi vida normal”.

¿Cuándo te vemos competir nuevamente

“Con seguridad el 2021, de todas maneras, el 2020 voy a aparecer en carreras locales. Me quiero enfocar mucho en los grandes desafíos, acompañar a la gente y a las nuevas generaciones que se van sumando a los nuevos amantes de la bicicleta, intentando estar más cerca para aportar en los distintos desafíos y poder aconsejar. Vivir otro proceso, dándome el próximo año para eso y así el 2021, volver a algún campeonato panamericano y entregarle una medalla a Chile que es lo que más me llena de orgullo”.