Nadie podía imaginar que cuando la CONMEBOL, determinó que nuestro país sería la sede de la final del torneo de clubes más importante de Sudamérica, sucederían los hechos que sacuden a nuestro país.

Sin duda, que está designación significaba prepararse para recibir como corresponde a los equipos que lograrían acceder a esa instancia. Fue así como comenzaron los arreglos al Estadio Nacional, los que se esperaba estarían listos para el 23 de noviembre. Pero frente a estas manifestaciones sociales surgen razonables dudas que las obras puedan estar listas para esa fecha.

Pero en rigor ese no es el  principal escollo que corre el compromiso.En efecto, la CONMEBOL, sigue de cerca los acontecimientos que sacuden a nuestro país y que generan un estado de inseguridad que en definitiva harían imposible disputar esta final en nuestro país.

Su presidente Alejandro Domínguez ya ha dado ciertas señales que advierten la posibilidad que está final,- que ya tiene como rivales a River Plate y Flamengo,- pueda efectivamente realizarse en Chile.

Una lástima y una pérdida para el aficionado y para el fútbol  nacional, sin embargo el último comunicado de la Conmebol da esperanzas y dice lo siguiente:

Flamengo y River, como finalistas de la Final Única de la CONMEBOL Libertadores del próximo 23 de noviembre en Santiago de Chile, dispondrán en conjunto de un total de 25.000 entradas para sus hinchas, 12.500 para cada club.

Para la adquisición de las mismas, los clubes deberán otorgar a sus hinchas una contraseña, estando habilitada la compra  a partir del próximo miércoles 30 de octubre.

Los  clubes finalistas de manera exclusiva, establecerán las condiciones  y emitirán   las contraseñas personalizadas  para la adquisición de  boletos, las cuales serán nominales conforme se anunció desde el inicio del proceso de venta.

Las entradas de los otros sectores se encuentran agotadas. La CONMEBOL no reconocerá entradas que sean adquiridas de webs distintas a la publicada.