En las últimas décadas el tenis suizo ha aportado grandes figuras, que han sido protagonistas del circuito ATP: Marc Rosset, Martina Hingis y en la actualidad Stanislas Wawrinka y Roger Federer. Ni más ni menos. Todos ellos, estrellas que han brillado en el firmamento del tour de tenistas profesionales.

Hoy, emerge otra protagonista, que con un tenis atrevido y desenfadado, en ocasiones irresponsable por los riesgos que asume dependiendo de las circunstancias de un partido, asoma como la nueva promesa de la WTA: Belinda Bencic, que llegó al Abierto de Australia 2016 como preclasificada 12 y en la 4º ronda fue eliminada por doble 7-5 por la rusa María Sharapova, jugando a gran nivel.

Bencic nació el 10 de marzo de 1997 en Flawil, Eslovaquia. Es entrenada por su padre, que emigró desde Checoslovaquia en 1968 y estuvo vinculado al mundo del hockey sobre hielo, al igual que su abuelo Ivan Bencic, que jugó en el primer equipo del HC Slovan Bratislava.

Empezó a jugar a los 4 años, asistiendo a clases en la escuela de tenis de Melanie Molitor, y empezó a entrenar con Molitor a diario desde los 7 años. También estuvo 6 meses entrenando en la Academia Nick Bollettieri en Florida.

El año 2013 fue muy importante para la suiza: se proclamó Campeona del mundo junior ITF y debutó en la WTA en el Torneo de Suecia, donde fue premiada para participar en el cuadro principal con una carta de invitación, no obstante perdió contra Anna Tatishvili en primera ronda.

Al año siguiente, fue seleccionada para formar parte del equipo suizo de copa federación en su partido del grupo mundial II frente a Francia en París. Ganó los dos partidos de individuales que disputó, derrotando a Alizé Cornet y Virginie Razzano, pero perdió en el partido decisivo de dobles, formando pareja con Timea Bacsinszky, ante Cornet y Kristina Mladenovic.

Esa misma temporada en el US Open se produciría el mejor resultado hasta la fecha para Belinda Bencic en los torneos grandes. Eliminó a Yanina Wickmayer, Kurumi Nara, Angelique Kerber y Jelena Jankovic para acabar cayendo ante la china Shuai Peng en los cuartos de final del último grand slam del año. A esas alturas ya estaba entre las 50 mejores del mundo.

Ya en 2015 daría el asalto final: le ganó a varias de las jugadoras top de la WTA en el torneo de Toronto, entre ellas Eugenie Bouchard, Caroline Wozniacki, Sabine Lisicki y en cuartos de final a la ex – número uno Ana Ivanovic (6-4, 6-2) y en semifinales el plato fuerte, ni más ni menos la actual número uno del mundo Serena Williams (3-6, 7-5, 6-4).

En la final consiguió derrotar a la número tres del mundo Simona Halep por un (7-6, 6-7, 3-0 ret.), consiguiendo así su primer torneo Premier 5, lo que le lleva a ser la nueva jugadora número 12 del mundo.

En el Australian Open 2016 nuevamente mostró sus pergaminos, dando a entender que es necesario observarla. Es la joven promesa del tenis suizo, cuna de grandes figuras del deporte blanco.

Por Rodrigo Sánchez Aravena