Intenso martes en los Playoffs de la NBA, y por primera vez en esta postemporada todos los locales se llevaron la victoria, para en dos casos igualar la serie y en uno ponerse en cómoda ventaja de 2 a 0.

La jornada comenzó con Toronto que se recuperó de inmediato tras la sorpresiva derrota que sufrieron ante Orlando en el Juego 1. Los Raptors se potenciaron ante su gente: levantaron el ritmo y la intensidad defensiva para dominar de principio a final y cumplir con el objetivo de viajar a Orlando al menos con la serie igualada 1-1. En los primeros minutos del partido ya demostraron que la tendencia era otra a partir de una parcial 11-0.

Kawhi jugó en modo asesino y totalizó 37 puntos (15/22 de campo), junto con 4 rebotes, 4 asistencias y 2 recuperos de balón. Lo realmente positivo fue que esta vez sí estuvo acompañado por Kyle Lowry, quien en el Juego 1 se había quedado en 0 puntos; esta noche aportó 22 unidades, así como también 7 asistencias, 4 rebotes, 2 robos y 1 tapón. El tapón dijo presente en la serie y fue determinante.

Orlando, por su parte, bajó su efectividad en ofensiva y estuvo muy incómodo a la hora de crear juego: el equipo culminó con 17 pérdidas de balón totales (10 de las cuales fueron robos de una defensiva de Toronto sumamente picante en la primera línea), que se tradujeron en 26 puntos. Vucevic terminó solamente con 6 puntos y 6 rebotes; no pudo gravitar en la zona pintada y a partir de esas limitaciones que generaron los Raptors, los locales pudieron crecer en la llave: 52-36 en cuanto a puntos en la zona.

En el segundo duelo de la noche sae ratificó que Denver está sufriendo esta serie de primera ronda mucho más de lo esperado. La experiencia de San Antonio -organización, staff y varios de sus jugadores- en esta clase de citas, le permitió equiparar las diferencias que se plasmaron entre ambos equipos a lo largo de una temporada regular en que los Denver fueron siempre protagonistas en el Oeste. De hecho, los Spurs se robaron el Juego 1 en condición de visitante y estuvieron a punto de logarlo nuevamente en esta noche de martes, hasta que apareció Jamal Murray.

San Antonio desplegó su estrategia de Pop de manera fantástica y ésta le dio resultados, algo que en el transcurso de los minutos empezó a incrementar la confianza global del equipo para que todo fluyera armoniosamente. La defensa tuvo mucha intensidad y prácticamente prohibió el ingreso a la zona pintada, al mismo tiempo que molestó en las descargas para el tiro externo. En el otro costado, Aldridge y DeRozan estuvieron encendidos. De esta manera, los Spurs abrieron una brecha de 19 puntos (41-23) cuando promediaba el segundo cuarto.

Tras esa máxima llegó la reacción de los Nuggets bajo el comando de Jokic, Harris y Morris, pero San Antonio supo administrarla con mucha paciencia, a un punto tal que volvieron a alejarse a 19 puntos entrado el tercer cuarto: 78-59. Jamal Murray, que había tenido una serie de malas decisiones en el cierre del Juego 1, que prácticamente sentenciaron aquel encuentro, estuvo desaparecido durante los primeros tres cuartos: anotó solo 1 punto, con un 0/8 en tiros de campo. Pero en el último cuarto pudo demostrar todo su talento y su poder de gol a partir de una racha infernal: clavó 21 puntos, con un 8/8 de campo.

Murray se redimió y Denver aprovechó su momento para resurgir y reencontrarse con facetas de su mejor juego. Con Jamal Murray como motor principal, llegó la remontada y los Nuggets se llevaron una victoria vital: 114-105 sobre los Spurs, para igualar la serie 1-1 antes de la mudanza de la serie al AT&T Center.

En el cierre de la noche de martes, Portland se hizo fuerte de local y se llevo el segundo triunfo en casa para ponerse 2-0 en la serie. Sin Jusuf Nurkic los Blazers están superando una prueba de fuego y en la noche de ayer tuvieron un partido sólido: triunfo por veinte puntos, 114-94.

La gran llave de la noche la tuvo el dúo dinámico de Portland. Damian Lillard y C.J. McCollum estuvieron imparables, sumando 62 puntos entre ambos. McCollum fue el máximo anotador del encuentro con 33 puntos (12 de 22 tiros de campo), 8 rebotes y 5 asistencias, mientras que Damian Lillard sumó 29 tantos (10 de 21 en tiro de campo), 6 asistencias, 3 robos y 2 tapones.

Además, hubo una gran diferencia en la efectividad de tiro durante todo el partido. Los porcentajes de Portland fueron de un 46,7% en tiros de campo y un 40,6% en triples, mientras que los Thunder llegaron al 40,7% en tiros de campo y un espantoso 17,9% desde los tres puntos. Russell Westbrook tuvo una noche para el olvido junto a sus compañeros, pero tendrán dos partidos en casa para revertirlo. El base de OKC fue contundente luego del partido en conferencia de prensa: “La forma en la que he jugado ha sido inaceptable. Voy a mejorar. Eso no me preocupa lo más mínimo. Mi trabajo es asegurarme de que tengamos posibilidades de ganar el próximo partido”.  Se volverán a ver las caras el viernes, desde las 21.30 horas.

Así van las series de Playoffs en las dos conferencias

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