A pesar que hace algunos días fue dado de alta y que salió caminando por sus propios medios, el ex delantero de Universidad Católica, Nicolás Castillo, actual jugador del América de México tuvo que volver de urgencia a la clínica la noche de ayer por un sangrado en su herida.

Así lo informó el club mexicano en su cuenta de Twitter agregando que la nueva situación ya está controlada y el jugador se mantendrá en observación.

Nicolás Castillo fue intervenido por una lesión que arrastraba por un tiempo en el tendón femoral. Pero como suele ocurrir según los especialistas en este tipo de intervenciones ortopédicas se pueden producir trombosis que forman un cuadro de cierta complejidad.

Fuentes cercanas al diario Mexicano Récord, aseguran que el jugador del América tendrá una lenta recuperación y que será observado periódicamente por el staff médico de la institución y aplicando un  total reposo y con uso de anticoagulantes que impidan que desarrolle un nuevo episodio.

El doctor mexicano especialista en este tipo de operaciones José Torres declaró a emisoras locales que lo peor ya pasó pero que el jugador deberá usar posiblemente de por vida anticoagulantes que, en cierta medida, afectan la actividad física.

«La trombosis derivó de una arteria y ello demuestra que hay una pequeña lesión en ella que hay que cuidar» sentenció. Pero no descarta que Nicolás Castillo pueda retornar a las canchas.

El jugador tiene contrato vigente con el América por dos años el que será respetado según su dirigencia íntegramente.

La trombosis es un coágulo que se produce en las arterias o en las venas y que en su recorrido puede producir daños cerebrales severos y hasta la muerte como le ocurrió al arquero Miguel Calero quien también sufrió un cuadro de este tipo que lo hizo retirarse de las canchas  muriendo al poco tiempo de un infarto cerebral.

El año 2010 otro jugador formado en la Universidad Católica tuvo que retirarse de la actividad profesional. Se trató de Sebastían Barrientos, quien sufrió 2 episodios de tromboembolismo pulmonar por un problema de tipo genético-hereditario que se llama trombofilia y es una condición en que la persona puede producir trombos en forma espontánea en diferentes territorios del cuerpo».

Otro jugador que sufrió una lesión muy similar a la de Castillo fue Carlos Garrido, jugador de Audax Italiano, Universidad de Chile y Rangers, ente otros equipos.

El ex lateral tuvo que dejar repentinamente la actividad el año 2013 y ve muy negro el panorama de Castillo.

«Al estar anticoagulado, uno tiene la sangre más liquida y corres peligro de tener algún corte, pero lo más peligroso es que puede haber un golpe con una hemorragia interna, eso la verdad es que es incontrolable y por eso te prohíben  hacer deporte de contacto».

«Si le dieron los anticoagulantes para toda la vida, la verdad es que es muy difícil volver a la actividad porque nadie se va a arriesgar a contratarte y también para poder jugar tienes que dejar de tomarlo, quizá una aspirina, pero el tratamiento no es el mismo y puedes estar siempre propenso a sufrir otra trombosis».

Alexis Lama Toro, Cardiólogo de nuestro país con destacada trayectoria académica y autor de varios libros fue contactado por Faro Deportivo y opinó lo siguiente:

– Lo primero es saber si la trombosis fue de una arteria o de una vena que son diferentes en sus causas, complicaciones y efectos.

Por lo que pude investigar al parecer fue arterial, lo que se denomina también como una embolia.

Despejado ese tema y siendo arterial significa que se forma un coágulo en la arteria y este viene proviene de otra parte.

¿Entonces es más grave?

– La trombosis venosa no es  raro que provenga de una operación ortopédica, como fue a la que fue sometido el jugador y pudiese  llegar a tener gravedad por una eventual complicación porque el coágulo se puede ir, a través, de las venas  hacía el pulmón y provoque un tromboembolismo pulmonar y afortunadamente no fue el caso de Castillo.

¿Y cuál es el tratamiento en ambos casos?

-En base a la anticoagulación en el mismo momento y después de manera oral por largo tiempo o de por vida.

¿Difícil entonces que vuelva a las canchas?

-En este caso por tratarse de un jugador con muchas  posibilidades de contactos y golpes pasa a ser una actividad muy riesgosa y poco aconsejable.

¿Y podrá seguir desarrollando actividad física controlada?

– Probablemente sí pero mientras deba usar anticoagulantes  es más difícil, por lo tanto tendrá que esperar un par de semestres.

-La trombosis arterial, le insisto, puede ser más complicada aún porque la causa del coágulo en la artería puede venir de una fuente cardíaca  y las consecuencias de un mal cuidado podría ser más grave.

Nicolás Castillo se encuentra optimista y ha declarado a medios mexicanos y nacionales que espera volver lo antes posible a las canchas.

El tiempo lo dirá.