Se sabía que sería una carrera complicada para la chilena. Kristel Köbrich, visiblemente mas liviana de peso ( parte de su estratégica preparación para estos juegos ) se subía al partidor de su carrera favorita por primera vez en unos Panamericanos. Prueba recién incorporada y que le lloraba al programa femenino. La renovada comisión técnica de Panam Sport la incluyó por fin, y con ello, abrió la posibilidad de lucirse a varias competidoras a las que los 800 metros les quedaban cortos. Una de ellas, la mejor nadadora chilena de nuestra historia.

En las tribunas la barra nacional incluyó al Presidente Sebastián Piñera, presente desde hace tres días en Lima para ver las instalaciones, disfrutar del atletismo (se sabe que es uno de sus deportes favoritos) y para la entrega de la bandera panamericana desde Lima 2019 a Santiago 2023.

«¿Cuales son nuestras posibilidades aquí?» preguntaba nervioso e insistentemente. Los pronósticos fueron acertados, ya que todo el equipo que lo rodeaba le indicó que Kristel Köbrich tendría una dura batalla con la argentina Delfina Pignatiello, ganadora del oro en los 800 metros. La nadadora trasandina de 19 años apenas es una de las estrellas del equipo, medallista de plata en los Olímpicos de la Juventud de Buenos Aires 2018 y ya clasificada para Tokio 2020.

Tras una dura carrera la chilena efectivamente se quedó con la plata por apenas 1.65 segundos. Köbrich llegó a estar en punta luego de un cambio de ritmo que fue seguido inmediatamente por Delfina. «Era una carrera que había que ir a buscarla, había que hacer algo distinto, no dejarla cómoda» dijo Kristel, quien demostró su poder de fondista aguantando una salida en el cuarto lugar, luego liderar la prueba junto con la argentina muy lejos del resto y rematar con una plata merecida y celebrada. Un premio que fue entregado por el Presidente Piñera en el podio, a quien hubo que prestarle una corbata sobre la marcha ya que su participación en la entrega de medallas no estaba programa. Momentos tras bambalinas que le ponen todo el sabor y definen la fiesta de unos Juegos de gran envergadura.