«Debo dar las gracias a todos por sus oraciones», señalaba el crack brasilero Ronaldinho al abandonar la cárcel y ser trasladado al Hotel Pangaroga de propiedad de un grupo de empresarios de Barcelona.

La medida fue autorizada por el juez de la causa que lidera la investigación en su contra tras haber ingresado a Paraguay junto a su hermano con pasaportes falsos. Ambos deberán permanecer en cuartos separados y custodiados por policías.

Sus abogados defensores lograron este reemplazo de la medida cautelar de prisión por arresto domiciliario tras haber pagado una fianza de 1.6 millones de dólares hasta que se dicte sentencia por el juez de la causa.