A pesar de tener muchos contratiempos, que incluso hicieron cambiar el escenario desde el estadio Nacional hasta San Carlos de Apoquindo, soportar la ausencia de varias figuras, resistir el retiro de los fondos por parte del gobierno y convivir con el doping de Nicolás Jarry, ligado a la familia organizadora y llamado a ser uno de los mayores atractivos, el ATP de Santiago entra en tierra derecha.

Hace pocos días la organización confirmó que las entradas para las semifinales y finales están agotadas y solo quedan algunas para el resto de las jornadas. También ratificó que están todas las instalaciones en perfecto estado para recibir a los tenistas, a partir del 24 de febrero.

En la parte deportiva se conoció una baja por la lesión de Diego Schwartzman. Esto se suma a la negativa definitiva de Dominique Thiem.

Con todas estas deserciones Cristian Garín será el sembrado número uno, situación que no se daba con un chileno desde el torneo del 2010 cuando Fernando González ocupó esa posición.

También estarán presentes los nacionales Alejandro Tabilo y Marcelo Tomás Barrios.