Se jugó el último partido de los cuartos de final de la Copa del Mundo de Rugby Japón 2019 el cual tenía todos los condimentos para ser vibrante y emotivo, y no defraudó, pues no le fue tan fácil a Sudáfrica conseguir este triunfo, aunque el resultado final haga pensar lo contrario.

En el tercer encuentro entre Japón y Sudáfrica y con el recuerdo del Milagro de Brighton presente, los Springboks empezaron abriendo el marcador a lo 3’ con un try de Makazole Mapimpi. Sin embargo la alegría no duró tanto ya que cinco minutos después, Sudáfrica sufrió la tarjeta amarilla de Tendai Mtawarira por tackle peligroso y, con uno más, empezó a despertarse el conjunto anfitrión.

Los locales comenzaron a poner a Sudáfrica atrás en su propio campo y empezaron a generar peligro con sus veloces e impredecibles backs, sacando a relucir esa dinámica que los caracteriza, el mismo estilo que tanto problema le provocó a Escocia e Irlanda. La defensa sudafricana respondió bien, porque consiguió mantener su ingoal a salvo, pero mostraba demasiadas imprecisiones y no lograba recuperar la posesión de la pelota para poder crear peligro en ataque.

Antes del descanso, los Springboks parecieron recuperar las opciones de ataque, pero no pudieron estirar la diferencia y se fueron al vestuario ganando por un ajustado 5-3, tras una primera parte en la que los Brave Blossoms tuvieron el 68% de posesión.

En la segunda parte, los sudafricanos consiguieron temprano algo de respiro, a través de dos penales acertados por su apertura. Estirar la ventaja a 11-3 encendió al conjunto de Rassie Erasmus, que mejoró su juego, y empezó a avanzar con la fuerza de sus forwards ante un Japón que había bajado notablemente la intensidad y parecía cansado. Pollard sumó un penal más y enseguida llegó el try que abrió el partido.

Cuando restaban 10 minutos, llegó el tercer try del seleccionado africano, nuevamente a través de Mapimpi, el jugador que más tries anotó para su país en la RWC 2019, con 5. Así, los Springboks sellaron el triunfo por 26-3 y siguen encaminados en su objetivo de conseguir su tercera Copa Mundial de Rugby.

La semifinal será el domingo 27 de octubre en el International Stadium Yokohama y enfrente estará Gales, que en el primer turno del día venció a Francia por 20-19. Por su parte, el seleccionado anfitrión se despidió de una actuación histórica en la RWC, ante su gente.