Chile ha tenido una buena actuación en Lausanne 2020. Los Juegos Olímpicos de invierno han entregado un 14° lugar de Nicolás Pirozzi en esquí alpino y un top ten de Álvaro Yañez en el slopestyle del snowboard, en el 9° lugar.  «Aquí hay un trabajo muy serio de parte de los atletas. Nosotros como federación tratamos de apoyarlos lo mas posible. Los padres también han hecho un esfuerzo importante para apoyar las carreras de sus hijos y el complemento con un entrenamiento y un equipo de calidad mucho mas profesional que hace unas décadas dan los resultados que se están obteniendo ahora», asegura el jefe de misión de la delegación nacional Thomas Grob, ex esquiador alpino olímpico.

Grob está en Suiza junto con el equipo chileno. Y reconoce que sin duda el freestyle es una disciplina muy atrayente para las pretensiones de figuración de nuestro país en el concierto internacional «Los resultados que se han obtenido y la calidad de los deportistas que tenemos nos hacen mirar con mucho optimismo el futuro. La disciplina puede ser todavía nueva, pero nos puede traer muchas satisfacciones. Este equipo es aún muy joven para participar en Beijing 2022 (próximos Juegos Olímpicos de invierno), porque en su mayoría tienen 16-17 años, por lo tanto son el futuro para Cortina D´ampezzo 2026».

¿Cuales debieran ser los pilares de un buen plan de desarrollo penando en dos ciclos olímpico mas?

«Un plan de desarrollo pasa por dos aspectos principales: mucho trabajo y los recursos necesarios. Como federación hemos logrado obtener cada vez mas recursos, todavía nos falta, pero se está trabajando en eso y creo que tendremos un mejor equipo de aquí a los Juegos del 2022 y 2026».

¿Como se han sentido los integrantes del equipo con esta experiencia olímpica?

«La verdad es que los chicos se han sentido realmente bien, participar en unos Juegos Olímpicos siempre es una súper experiencia y a esta edad vivir la fiesta de este evento ha sido muy enriquecedor, una gran motivación y estoy seguro que saldremos de acá con deportistas mucho mas experimentados, con mas amor al deporte si se puede porque ya son muy apasionados de lo que hacen».

Da la impresión que esta versión se tomó como una real competencia y no ya sólo como un formato mas de exhibición como fueron las primeras versiones…

«Lo que yo he visto es que todo el mundo se lo ha tomado como lo que son: unos Juegos Olímpicos, donde la competitividad que hay es muy alta. Todos los países están jugando al máximo sus posibilidades de medalla. Es una perfecta mezcla entre profesionalismo y amor por el deporte».

Thomas Grob, ex esquiador olímpico y jefe de misión en Lausanne 2020.